26 de julio de 2011
26 de Julio: El día de los abuelos
21 de julio de 2011
Este jueves, un relato: Sacrificio.
Es difícil calcular su edad pues su vestimenta despista lo suyo. Cubiertas de un hábito marrón oscuro, de textura áspera y austero, acuden cada martes y viernes a eso del mediodía a casa de Carmen quien, a causa de su enfermedad -Alzheimer- ha reñido con el agua. La hora del baño se había convertido en una verdadera pesadilla para su esposo que, ya entrado también en años, era incapaz de convencerla para visitar la ducha. Cuando Paz y Catalina llegan a su hogar, Carmen cambia por completo, se abandona en sus manos...Sin perder un minuto pero con toda la ternura imaginable, consiguen asearla. Una de las dos hermanas es la que se ocupa directamente de Carmen: habla con ella, se interesa por sus cosas, incluso algunas mañanas cantan viejas canciones que aún consigue recordar. Mientras, su compañera se dedica a organizar la ropa y, en silencio, ora. Es momento de agradecer a su Dios la oportunidad de estar juntas.No piden ni admiten nada a cambio. Es su misión: dedicar su vida a facilitar la de los demás. Por eso, no es extraño encontrar a la puerta de su convento bolsas de alimentos que manos anónimas les hacen llegar. Alimentos de los que ellas viven y se dedican a repartir entre los que necesitan comer cada día y no disponen de ingresos suficientes para hacerlo. Son personas que, lejos de sus familias, convierten en suya cualquiera de las otras familias que les necesitan, con todo el sacrificio que ello supone. Su abnegación es total, movidas por el cariño hacia los demás que su inmensa fe les infunde.
Se que hay otros muchos sacrificios dignos de tener en cuenta. Pero con la que está cayendo, me ha apetecido traer este a mi blog. De vez en cuando, es bueno tener en cuenta a estas benditas almas y, a ser posible, ayudarlas a cumplir su misión, ya que viven con lo que los demás decidimos darles. Ni más ni menos...
Maat
Más sacrificios en:
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18 de julio de 2011
Si me ves...

ya casi sin fuerzas para hacer camino...
Si me ves sintiendo que la vida es dura,
porque ya no puedo, porque ya no sigo.
Ven a recordarme cómo es un comienzo,
ven a desafiarme con tu desafío.
Muéveme en el alma, vuélveme al impulso,
llévame a mi mismo.
Yo sabré entonces encender mi lámpara
en el tiempo oscuro, entre el viento frío.
Volveré a ser fuego desde brasas quietas,
que alumbren y revivan mi andar peregrino.
Vuelve a susurrarme aquella consigna
del primer paso para un principio.
Muéstrame la garra que se necesita
para levantarse desde lo caído.
Si me ves cansado, fuera del sendero,
sin ver más espacio que el de los abismos,
trae a mi memoria que también hay puentes,
que también hay alas que no hemos visto...
Que vamos armados de fe y de bravura,
que seremos siempre lo que hemos creído.
Que somos guerreros de la vida plena,
y todo nos guía hacia nuestro sitio.
Que un primer paso y que un nuevo empeño,
nos lleva a la forma de no ser vencidos.
Que el árbol se dobla, se agita, estremece,
deshoja y retoña, pero queda erguido.
Que el único trecho que da el adelante
es aquel que cubre nuestro pie extendido...
Si me ves cansado, fuera del sendero,
solitario y triste, quebrado y herido,
siéntate a mi lado, tómame las manos,
entra por mis ojos hasta mi escondrijo.
Y dime se puede, e insiste: se puede,
hasta que yo entienda que puedo lo mismo.
Que tu voz despierte, desde tu certeza,
al que de cansancio se quedó dormido.
Y, tal vez, si quieres, préstame tus brazos,
para incorporarme, nuevo y decidido.
Que la unión es triunfo
cuando ambos vamos con el mismo brío.
Si me ves cansado, fuera del sendero,
lleva mi mirada hacia tu camino.
Hazme ver las huellas, que allá están marcadas,
de un paso tras otro por donde has venido...
Y vendrá contigo una madrugada,
la voz insistente para un nuevo inicio.
Que abriré otro rumbo porque, si he creído,
que siempre se puede...
se puede, mi AMIGO.
(Autor desconocido)
14 de julio de 2011
Este jueves, un relato: Un lugar en el mundo

Hay un pequeño lugar, guardado con inmenso cariño en mi memoria que, sin duda, ha sido muy importante en mi vida. Se trata del tramo de la Gran Vía Marqués del Turia comprendido entre las calles Ruzafa y Felix Pizcueta de mi ciudad: Valencia. Durante algunos años, se convirtió en la zona lúdica preferida por mi pandilla de amigos. Cada tarde, nos reuníamos allí para compartir unas horas de juegos y diversión. También dedicábamos tiempo a confidencias y a intercambiar los descubrimientos que, por la edad, íbamos haciendo poco a poco sobre temas importantes en nuestra existencia. Casi sin darnos cuenta, se fraguó una amistad entre nosotros que, a día de hoy, perdura. Doy gracias por ello.
Muy de tarde en tarde, me pierdo entre el ajetreo que ahora se vive en esa zona y sentada en uno de los ajados y solitarios bancos, dejo que la nostalgia empape mi alma. Ahora, nunca hay niños que alboroten y llenen de alegría el entorno con sus juegos. Los jardines, están custodiados por vallas vestidas de verde que nosotros nunca necesitamos. Simplemente nos dijeron que no se pisaban y nos cuidábamos mucho en cumplir la orden. Aprendimos a respetar y a amar el lugar en el que disfrutábamos juntos.Tampoco habían tristes bolardos anclados en el suelo impidiendo que se aparcara en zonas concretas ya que había espacio suficiente para todos. Los árboles se han hecho enormes y tupidos, restando luminosidad al ambiente, pero convirtiéndose en lujosos dormitorios para los estorninos que llegan a ellos periódicamente en bandadas. Han desaparecido de sus cortezas algunos de los nombres que, guiados de ese primer amor, tallamos ilusionados.A veces, es duro cerrar etapas. Y mucho más añorarlas. Pero la vida sigue y hay que vivirla con intensidad. Otros lugares en el mundo aparecen a nuestro paso. De nosotros depende hacerlos inolvidables. Los tiempos actuales nos regalan lugares nuevos que disfrutar juntos. En este caso, son lugares virtuales, los blogs, desde donde también compartimos vivencias y, ¿por qué no? , podemos fraguar buenas amistades. Tan solo hay que intentarlo...
Maat
Más lugares que visitar en:
2 de julio de 2011
Este jueves(sábado) un relato: Queridas palabras
Me he sumergido en mis apuntes y aquí os dejo algunas de mis favoritas.
PAZGUATO: cada día más pasmada de lo que veo y oigo...
PENUMBRA: mi lugar preferido para encontrarme contigo.
KARMA: intento limpiarlo a menudo, por si es cierto que luego viene otra vida.
MAMANDURRIA: en la clase política dirigente, cada día hay más gachós que se la llevan.
JINDAMA: no hay nada mejor para sentirla que escuchar un informativo.
LÁGRIMA: pedacitos de pena que corren por las mejillas en forma de gotas.
MANDUCA: mi nevera es tuya. Acomódate generosamente.
CORREVEIDILE: corre-ve-dile. Siempre han existido. Ahora les dan espacios interminables en las televisiones.
CONTICINIO: la hora de la noche en que más te extraño.
Muchas más palabras en:
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Maat
29 de junio de 2011
27 de junio de 2011
Vamos a refrescarnos





Con abanico en mano, Maat.
14 de junio de 2011
Muere lentamente
Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente, quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente,
quien se transforma en esclavo del hábito,
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.
Muere lentamente,
quien evita una pasión y su remolino de emociones,
justamente estas que regresan el brillo a los ojos
y restauran los corazones destrozados.
Muere lentamente,
quien no gira el volante cuando está infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto y lo incierto,
para ir detrás de un sueño,
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te impidas ser feliz!
MARTHA MEDEIROS
9 de junio de 2011
Este jueves, un relato: Los pies.

- Y bien, contadnos, ¿qué tal andáis?
-Pues fatal. De puta pena-si nos permitís la grosería-
-Nos dejáis parados. ¿Qué os ocurre?
-Y a vosotros, ¿cómo os llevan?
-De fábula. Nos sentimos unos privilegiados. Nuestra propietaria nos cuida-casi-en exceso. Por la mañana nos embadurna con una loción desodorante que nos hace sentir realmente libres. Después, nos acomoda en unos zapatos suaves y mulliditos a los que antes de llegar nosotros ha rociado con un spray de lavanda que perfuma el recinto. Su andar es pausado y mimoso lo que facilita mucho nuestra existencia. Por la noche, nos agasaja con un tibio y tonificante baño de extracto de algas y sales minerales. Fascinante. Utiliza unas esponjosas toallas para quitarnos la humedad y, con un suave e interminable masaje, nos disfraza de una crema hidratante y reparadora, envolviéndonos con infinita ternura en unos suaves calcetines de lino con quienes pasamos toda la noche...Una verdadera delicia.
-¡Que suerte la vuestra! Así, cualquiera...
-En fin, a ver si la próxima vez que coincidimos nos dais mejores noticias. Cuidaros mucho. Y andad con cuidado. A estas horas, el metro va hasta los topes...
Maat
Más historias de pies en:
http://callejamoran.blogspot.com/
7 de junio de 2011
Ya no seré feliz

Hay tantas otras cosas en el mundo;
un instante cualquiera es más profundo
y diverso que el mar. La vida es corta.
Y aunque las horas son tan largas, una
oscura maravilla nos acecha,
la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
que nos libra del sol y de la luna
y del amor. La dicha que me diste
y me quitaste debe ser borrada;
lo que era todo tiene que ser nada.
Sólo que me queda el goce de estar triste,
esa vana costumbre que me inclina
al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.
JORGE LUIS BORGES
2 de junio de 2011
Este jueves, un relato:¿Me darías la oportunidad de conocerte mejor?

Quizá no sea la mejor época de mi vida para intentar conocerme mejor, aún así, acepto el reto de este jueves y sobre todo "el empujón" que me dio Juan Carlos con el contenido del e-mail que me envió el pasado martes y que agradezco de corazón.
Hace unos años, mi amiga Goyi me confesó que se encontraba en una etapa de su existencia a la que ella llamaba "de aceptación". No la entendí. Es más, conforme avanzaba en el contenido de su explicación, una incontrolada rebeldía se iba acrecentando en mi alma. Por aquel entonces, siempre tenía mis sacapuntas preparados intentando afilar los lápices de los acontecimientos que iban presentándose en mi vida. Intentaba conseguir unos esbozos precisos que se convirtieran en dibujos perfectos. Y me agoté. Lamentablemente, Goyi ya no está a nuestro lado para poder decirle que ahora si la entiendo, que ahora soy yo la que está inmersa en esa etapa de "aceptación", que he abandonado la lucha y que me he instalado en una isla a la que me he llevado un escaso equipaje. Y en esa soledad, día a día, intento vaciar la mochila de mi vida de todas esas cosas inútiles que he ido metiendo en ella y que dificultan tanto mi caminar diario. Espero conseguirlo.
Os lo decía al principio. No es mi mejor época. Pero si creo haber alcanzado el objetivo de este jueves: conocerme un poco mejor -a día de hoy-
Y....¡ya vendrán tiempos mejores¡
Un montón de abrazos.
Maat
Más participaciones, en casa de Gus:
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7 de abril de 2011
...y nos fuimos pá Madrí.
Tras la comida, Medea nos invitó a mover las piernas para rebajar las calorías adquiridas de más y nos propuso ir a visitar un templo egipcio. La idea nos pareció interesante y comenzamos el paseo. La tarde era muy agradable y paseando, paseando, paseando llegamos a una empinada escalera que había que atravesar para llegar al Templo de Debod. Los comentarios jocosos al respecto los sufrió Medea. A esas alturas del periplo, la suculenta tarta de queso que comí en el postre, quedó en nada...Alcanzada la cima, todo el grupo decidió tomar un merecido descanso.
Con Medea y Manu como guias, llegamos a la Plaza Mayor. Para entonces, el índice de mi colesterol "malo" seguro que había alcanzado el nivel más óptimo de su historia. El resto de los blogueros fue acudiendo a la cita. Llegaron San, José Ignacio, Cas, Alfredo, Juan Carlos, Natalí, Ferrán, María José Moreno...Las emociones estaban a flor de piel. El encontrarte con personas a las que sólo conoces por sus escritos tiene un encanto especial. Es una experiencia muy grata que merece ser vivída.
Ya caída la noche nos dirigimos al restaurante donde íbamos a cenar. Allí nos esperaba otra agradable sorpresa. Tésalo se unió al grupo. El día estaba resultando intenso de emociones. Hasta nos dió la oportunidad de celebrar por adelantado el cumple de Celia. Compinchados los camareros y Juan Carlos, las luces del local se apagaron y entonamos a coro el "cumpleaños feliz", ante la mirada fascinada de la destinataria.
Casi fuimos nosotros los que cerramos el local. La única nota discordante de la noche nos la causaron un par de carteristas que, en un pis pas y mientras abandonábamos el restaurante, intentaron birlar la cartera de Juan Carlos. Afortunadamente no lo consiguieron.
Ya nos quedaba poco tiempo para estar juntos. Por indicación de Cris, esposa de Juan Carlos, nos fuimos a contemplar el jardín vertical que hay en el Paseo del Prado formado por 18.000 plantas de 250 especies distintas, llegadas del Japón, China, Estados Unidos y Europa Central y que alcanza una altura de 24 metros. No pudimos contemplarlo en toda su grandeza por lo intempestivo de la hora. Pero en un próximo viaje será, sin duda, uno de los puntos de visita.
Y fue precisamente a los pies de este singular jardín donde me despedí del animado grupo que aún iba buscando un local abierto a esas horas para tomar una copa.
Aprovecho estas letras para agradecer a cada uno de vosotros el empeño que pusisteis para que el día resultara inolvidable. Muy especialmente a los anfitriones Cris, Medea, Manu y Juan Carlos. Ha sido un verdadero regalo el conoceros y poder vivir un día con vosotros.
¡Ojala! que lo que las letras ha unido, no lo separe el tiempo...
Y como recuerdo...un video. Espero que os agrade.
Un montón de abrazotes. (Como esos que regala Cas)
10 de enero de 2011
Canción para la esposa ajena

8 de enero de 2011
El final del camino...

Años más tarde, cuando decidisteis uniros en matrimonio, tuve la enorme satisfacción de ser una de las elegidas para ocuparme de la cola de tu precioso vestido blanco. Lo que disfruté aquel encargo...
Luego, vinieron dos sobrinas más. Nuestra relación, más que de tía-sobrinos, era más parecida a unos compañeros de juegos. Llegué a quererlos tanto que, muchas veces, hablando con mis amigas les comentaba mis dudas acerca de cuánto se querrían a los hijos propios si a mis sobrinos los quería tantísimo. Las visitas a vuestra casa se hicieron prácticamente diarias en las que disfrutaba cada minuto que pasaba junto a los críos. Algunas tardes, se unían mis dos hermanas después de salir de sus respectivos trabajos y jamás nos hiciste un mal gesto, una muestra de cansancio ante nuestras insistentes visitas. Tu sonrisa era la mejor bienvenida con la que nos recibías cada tarde.
Para mi, siempre fuiste un buen ejemplo y he ido atesorando un montón de recuerdos tuyos en mi corazón. Me llamaba especialmente la atención el cariño con el que tratabas a mi hermano y la ternura y paciencia que derrochabas con tus hijos. Con el tiempo, me enteré que estudiaste la carrera de Magisterio, pero que en casa no te dejaron ejercerla porque tu misión era otra: cuidar de tu madre que tenía delicada su salud. Y así lo hiciste. La atención, cuidado y respeto que destinabas a tus padres, eran encomiables. Siempre has vivido pendiente de los demás, procurando hacer felices a cuantos te rodeaban. Eras reservada, amable, prudente y transmitías paz. Tu calidad humana fue, sin lugar a dudas, extraordinaria. He sido testigo de ello en numerosas ocasiones. Sobre todo, durante la enfermedad de mi madre, con quien te comportaste incluso mejor que si hubieses sido su propia hija.
Las casualidades de la vida han hecho que una fecha haya tomado especial importancia en tu existencia: el 24 de Febrero.
Fue un 24 de Febrero cuando mi hermano y tú formalizasteis vuestra relación. Esa fecha coincide con mi cumpleaños y, durante mucho tiempo, intentaba adelantarme a vuestra felicitación para ser yo la que felicitara a mi hermano por tenerte a su lado desde aquel día...Los comentarios jocosos que se sucedían por parte de él al respecto, nos hacían pasar un rato divertido a lo tres.
Y fue el último 24 de Febrero, cuando los médicos te confirmaron que una temible enfermedad -cada día más vencida-se había instalado en tu cuerpo. Ahí comenzó un largo y difícil camino que, gracias a tus firmes convicciones religiosas, emprendiste resignada. Pruebas, operación, tratamientos, esperanza, idas y venidas al hospital, palos de ciego de los médicos que te han tratado, complicaciones, efectos secundarios...No has tenido la misma suerte que nuestro cuñado, que ha superado la misma enfermedad y que ha conseguido volver a una vida normalizada y mucho más feliz que antes. Después de algo así, cambia el baremo de las cosas.
Para todos los que te queremos, han sido las peores navidades de nuestra vida. Y en plena lucha, has seguido siendo un ejemplo para cada uno de nosotros. He llegado a envidiar la fe que te movía a aceptar todo lo que te iba llegando, la conformidad con que encajabas cada contratiempo, ante la impotencia de los que, a tu lado, intentábamos mitigar tu sufrimiento.
Estos días, han servido para sentirnos más unidos que nunca en torno a ti, preocupándonos los unos de los otros en ayudarnos a superar la prueba. Pero ha sido muy difícil y, en algunas ocasiones, imposible. Personalmente, he vivido instantes angustiosos, en los que hasta he tenido la osadía de pedirle explicaciones a Dios. ¿Por qué y por qué precisamente a ti?
Creo que jamás podré olvidar una de las últimas frases que tu ya -también-dañado cerebro te permitió pronunciar la madrugada de Nochebuena y que me repetías con insistencia: "Ayúdame, Pupe". Besé cuanto pude tus cálidas mejillas tratando de calmarte. Y aún en esos momentos, fuiste de nuevo generosa y, con un debilitado hilo de voz, me dedicaste un "te quiero mucho" que me colmó de emoción y paz.
A pesar de tener órganos vitales paralizados, tu corazón se empeñó en seguir latiendo hasta final de año. Pero afortunadamente ya no sufrías. La sedación cumplió su cometido.
Quiero pensar que ya has encontrado ese paraíso en el que tanto creías y desde el que, seguramente, seguirás cuidando de los tuyos.
Has dejado un vacío inmenso que sólo la fe que habéis sabido transmitir a vuestros hijos lo cubrirá poco a poco. Por suerte para ellos, han tenido unos padres ejemplares: tú y mi hermano. Una pareja de jóvenes que se enamoraron y prometieron amor eterno un 24 de Febrero.
Te querré siempre.
Pupe.
Maat


