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4 de noviembre de 2009

La puesta en el sepulcro

Cuando ya no me quieras y no podamos estropear nada
porque nada estará vivo y confiado.

Cuando tú te hayas ido y yo me haya ido
y todos se hayan marchado
diremos: "Algo se ha perdido. No mucho.
Pero algo esencial-un culto, un lenguaje,
un rito-está perdido".

Cuando hayamos dejado de ser esto que somos:
una pareja expuesta al dardo
desnuda y apremiante
mal avenida pero bien enlazada
y nos pispersemos en otros círculos
y nos disipemos en otras charlas

Habrá quien diga: "Aquí dos seres carmesíes
se atraparon. Los vimos balancearse,
estremecerse, volver a la seguridad
y caer.

Para entonces, el zumbido del tractor
volverá a oirse en el fondo del campo
las chorejas del guanacaste caerán
con un golpe seco frente al portal.
Pero esos rumores de la vida nos llegarán pr separado
y otro sol será tu sol y otra luna será mi luna.

Cuando ya no me quieras.

Cuando en la reunión tus ojos
al encontrar los míos ya no digan:"Espera
a que acabe con estas gentes. Pero mi corazón te pertenece".

Cuando en las incesantes fases
de tu errabunda búsqueda femenina
ames a otro
y te desveles bajo otra antorcha
y te descalces delante de otro cetro.

Cuando transmitas a otro el poder que yo te transmití
pensaré aguzadamente: "Ya se le agotará.
entonces vendrá a mí y no le daré más".

Y así siga por el mundo y a través de los días
rumiándote en el hosco destierro
granitizándome en mi frustación y mi orgullo
como un mendigo sobre un pedestal
recorriendo el obstruido pasado
como un sucio canal maloliente en el crepúsculo:
"Aquí estuve brutal. Ahí comenzó el desierto. En
aquel banco trató de herirme. Tal día..."

Y así te evoqué. Así evoqué
tu espectro, agureándolo de flaquezas y máculas.
Cuando ya no me quieras.
Y yo ya no te tema.

Cuando contentadizo, trivial, inadecuado
para la soledad y la amargura
yo mismo haya olvidado-cuando
ya no me quieras -que me quisiste

Mantos y mangas de mujeres
Erinnias disfrazadas de monjas
me depositarán en la oscura y helada tumba que me busqué.

CARLOS MARTINEZ RIVAS