10 de enero de 2011

Canción para la esposa ajena




Tal vez guardes mis libros en alguna gaveta,
sin que nadie descubra cual relata tu historia,
pues serán, simplemente, los versos de un poeta,
tras de arrancar la página de la dedicatoria...

Y pasarán los años...Pero acaso algún día,
o acaso alguna noche que estés sola en tu lecho,
abrirás la gaveta-como una rebeldía,
y leerás mi libro-tal vez como un despecho.

Y brotará el perfume de una ilusión suprema
sobre tu desecanto de esposa abandonada.
Y entonces, con orgullo, marcarás un poema...
y guardarás mi libro debajo de tu almohada.

JOSÉ ÁNGEL BUESA

8 de enero de 2011

El final del camino...


Querida Elisín:
Viniste a conocerme el día de mi primera Comunión, pero como aún no eras novia "oficial" de mi hermano, seguisteis la ceremonia desde uno de los últimos bancos de nuestra Parroquia, alejados de la familia. Por la noche, cuando tu novio "secreto" me lo confió, me sentí orgullosa y emocionada de ser la causante de vuestra aventura. En ese mismo momento, comencé a quererte.

Años más tarde, cuando decidisteis uniros en matrimonio, tuve la enorme satisfacción de ser una de las elegidas para ocuparme de la cola de tu precioso vestido blanco. Lo que disfruté aquel encargo...


Me diste el título de "tía" cuando ninguna de mis amigas lo era todavía y distaban mucho de poder serlo. Era otra de las ventajas de tener hermanos tan mayores. La experiencia fue indescriptible. Lo único que me entristeció durante esos días fue que no me dejaron ir a conocer a mi sobrino a la vez que el resto de familiares, ya que diste a luz en una clínica y como era tan preguntona, temieron que el mito de la cigüeña se desvaneciera. Ya ves...

Luego, vinieron dos sobrinas más. Nuestra relación, más que de tía-sobrinos, era más parecida a unos compañeros de juegos. Llegué a quererlos tanto que, muchas veces, hablando con mis amigas les comentaba mis dudas acerca de cuánto se querrían a los hijos propios si a mis sobrinos los quería tantísimo. Las visitas a vuestra casa se hicieron prácticamente diarias en las que disfrutaba cada minuto que pasaba junto a los críos. Algunas tardes, se unían mis dos hermanas después de salir de sus respectivos trabajos y jamás nos hiciste un mal gesto, una muestra de cansancio ante nuestras insistentes visitas. Tu sonrisa era la mejor bienvenida con la que nos recibías cada tarde.

Para mi, siempre fuiste un buen ejemplo y he ido atesorando un montón de recuerdos tuyos en mi corazón. Me llamaba especialmente la atención el cariño con el que tratabas a mi hermano y la ternura y paciencia que derrochabas con tus hijos. Con el tiempo, me enteré que estudiaste la carrera de Magisterio, pero que en casa no te dejaron ejercerla porque tu misión era otra: cuidar de tu madre que tenía delicada su salud. Y así lo hiciste. La atención, cuidado y respeto que destinabas a tus padres, eran encomiables. Siempre has vivido pendiente de los demás, procurando hacer felices a cuantos te rodeaban. Eras reservada, amable, prudente y transmitías paz. Tu calidad humana fue, sin lugar a dudas, extraordinaria. He sido testigo de ello en numerosas ocasiones. Sobre todo, durante la enfermedad de mi madre, con quien te comportaste incluso mejor que si hubieses sido su propia hija.

Las casualidades de la vida han hecho que una fecha haya tomado especial importancia en tu existencia: el 24 de Febrero.

Fue un 24 de Febrero cuando mi hermano y tú formalizasteis vuestra relación. Esa fecha coincide con mi cumpleaños y, durante mucho tiempo, intentaba adelantarme a vuestra felicitación para ser yo la que felicitara a mi hermano por tenerte a su lado desde aquel día...Los comentarios jocosos que se sucedían por parte de él al respecto, nos hacían pasar un rato divertido a lo tres.

Y fue el último 24 de Febrero, cuando los médicos te confirmaron que una temible enfermedad -cada día más vencida-se había instalado en tu cuerpo. Ahí comenzó un largo y difícil camino que, gracias a tus firmes convicciones religiosas, emprendiste resignada. Pruebas, operación, tratamientos, esperanza, idas y venidas al hospital, palos de ciego de los médicos que te han tratado, complicaciones, efectos secundarios...No has tenido la misma suerte que nuestro cuñado, que ha superado la misma enfermedad y que ha conseguido volver a una vida normalizada y mucho más feliz que antes. Después de algo así, cambia el baremo de las cosas.

Para todos los que te queremos, han sido las peores navidades de nuestra vida. Y en plena lucha, has seguido siendo un ejemplo para cada uno de nosotros. He llegado a envidiar la fe que te movía a aceptar todo lo que te iba llegando, la conformidad con que encajabas cada contratiempo, ante la impotencia de los que, a tu lado, intentábamos mitigar tu sufrimiento.

Estos días, han servido para sentirnos más unidos que nunca en torno a ti, preocupándonos los unos de los otros en ayudarnos a superar la prueba. Pero ha sido muy difícil y, en algunas ocasiones, imposible. Personalmente, he vivido instantes angustiosos, en los que hasta he tenido la osadía de pedirle explicaciones a Dios. ¿Por qué y por qué precisamente a ti?

Creo que jamás podré olvidar una de las últimas frases que tu ya -también-dañado cerebro te permitió pronunciar la madrugada de Nochebuena y que me repetías con insistencia: "Ayúdame, Pupe". Besé cuanto pude tus cálidas mejillas tratando de calmarte. Y aún en esos momentos, fuiste de nuevo generosa y, con un debilitado hilo de voz, me dedicaste un "te quiero mucho" que me colmó de emoción y paz.

A pesar de tener órganos vitales paralizados, tu corazón se empeñó en seguir latiendo hasta final de año. Pero afortunadamente ya no sufrías. La sedación cumplió su cometido.

Quiero pensar que ya has encontrado ese paraíso en el que tanto creías y desde el que, seguramente, seguirás cuidando de los tuyos.

Has dejado un vacío inmenso que sólo la fe que habéis sabido transmitir a vuestros hijos lo cubrirá poco a poco. Por suerte para ellos, han tenido unos padres ejemplares: tú y mi hermano. Una pareja de jóvenes que se enamoraron y prometieron amor eterno un 24 de Febrero.

Te querré siempre.

Pupe.


Maat




1 de enero de 2011

¡Feliz Año Nuevo!

Os deseo, con todo mi cariño.
Maat

26 de diciembre de 2010

Saludos



Mis queridos amigos blogueros:

En primer lugar, quiero agradeceros vuestros correos enviados y los cometarios que me habéis dejado en el blog estos días navideños. Después, pediros disculpas por mi falta de respuestas. Quiero deciros que están siendo unas fechas muy duras para toda mi familia. Mi cuñada, esposa de mi hermano, a la que quiero como si se tratara de una verdadera hermana, está sufriendo atrozmente el último tramo de su enfermedad. Llevamos una semana en el hospital pendientes de ella, intentando mitigar en lo posible su implacable sufrimiento. Este hecho, nos tiene desbordados y más unidos que nunca, buscando el apoyo y el consuelo unos en otros para hacer frente al desafío que la vida ha colocado en nuestro camino. Hoy, mi hermano y mis sobrinos -a petición del cuadro médico que la atiende- han dado autorización para que la seden completamente, ya que es lo único que les resta hacer por ella. Quedamos a la espera de que ese Dios, en el que tan fervientemente cree, le conceda por fin, el merecido descanso.

De nuevo, daros las gracias por estar ahí. Ha sido una verdadera suerte encontraros en este mundo virtual. Os quiero más de lo que imaginaba.
Un fuerte abrazo para cada uno de vosotros.


Maat

16 de diciembre de 2010

Vuelvo enseguida...

Una serie de temas personales acaparan totalmente mi tiempo y, por ello, debo renunciar a una de mis aficiones preferidas, que es, visitar vuestros blogs y dar vida al mío. Espero poder disfrutar en breve de nuestras mutuas visitas. Ya lo echo de menos...

Un montón de abrazos. A repartir.

Maat


9 de diciembre de 2010

Este jueves, un relato: ¿A qué animal te gustaría parecerte?


Cuando leí la propuesta para hoy jueves de Primavera, sobre a qué animal me gustaría parecerme, me vino a la memoria un viaje que hicimos hace un par de años por tierras cántabras. Me maravillaba observar a través de la ventanilla del autobús la vida que llevaban un buen número de vacas de pelaje rojizo. Diseminadas en fértiles pastos verdes, unas reposaban plácidamente al sol, otras caminaban con paso armonioso y lento, y las menos, nos observaban apáticas mientras desfilábamos por delante de sus hocicos irrumpiendo en su apacible existencia.

-Si fuera verdad eso de la reencarnación, no me importaría ser una de estas vacas en otra vida, -comenté ante la mirada perpleja de mi esposo.
Paseos, comer cuando tienes ganas, dormitar, tomar el sol y, de vez en cuando, recibir la visita de un torito apañaete -digo yo- ¡Y... a vivir, que son dos días!

Pero hoy, me lo he pensado bien, y lo que realmente me gustaría ser es una gaviota. No concibo mi vida sin estar cerca del mar. Me despertaría cada día con el sol, disfrutando de las primeras luces que dibuja al despertar sobre el cielo, volaría majestuosamente al ras de los azules del mar intentando capturar mi alimento, descansaría sobre ondulantes y tranquilas olas, mientras la brisa acariciara mi plumaje, y al anochecer, en una cercana roca, me dormiría mirando el titileo de las estrellas bajo la luz plateada de la luna. Me gusta la forma de vida de las gaviotas. Siempre están en compañía, e incluso cuando migran para habitar cerca de otros mares, lo hacen en pequeños grupos. La gaviota risueña, es una de las más comunes, y su nombre se debe a que emite un sonido muy parecido a la risa de los humanos. Pues con ella me quedo.

Jamás se me había ocurrido pensar en este tema. Y hoy, gracias a Primavera y Gus, sin olvidar a Tésalo, se me ha planteado la ocasión. Cuesta tan poco soñar...


Maat

Más animalitos en:

http://callejamoran.blogspot.com/





8 de diciembre de 2010

Mi entrada número 1000

Según el contador de mi blog, hoy publico mi entrada número mil. Es una satisfacción el haber llegado hasta aquí. Además, hoy tengo buenas noticias que me apetece contaros. La primera es que, uno de los amigos más queridos de mi esposo y mío-Manolo- lo han trasladado a planta. El pasado jueves y con cierta urgencia, lo sometieron a una delicadísima operación a corazón abierto en la que le "instalaron" cuatro bypass. Después de los días preceptivos en la UCI, ya está en una habitación normal pues su recuperación va muy bien. Aunque, de momento, no podemos ir a visitarle, pues se emociona demasiado cuando nos ve y hemos decidido dejarle unos días más para que recupere sus fuerzas, tanto las del cuerpo, como las del alma. Pero estamos muy contentos, ya que desde antes del verano está en manos de médicos, y le habían diagnosticado dolencias musculares, ansiedad y algunas tonterías más, cuando la realidad era que estaba sufriendo ligeras anginas de pecho que avisaban la gravedad de su dolencia. Afortunadamente, se ha llegado a tiempo. Ahora es cuestión de mucha paciencia y tesón. Todos los que le queremos-y somos muchos- le arroparemos para facilitarle el camino. Él, se merece eso y más, pues es una persona extraordinariamente buena, al igual que su esposa, Mari Carmen. Es un verdadero lujo, contarlos entre nuestros amigos.


Otra de las noticias es que, mi esposo, ha regresado de Viena sin problemas "aéreos". Tan solo pocas horas de retraso en el conjunto de los vuelos, pero nada más. Os podéis imaginar la alegría y el descanso que eso ha supuesto. Lástima que muchos de los viajeros paralizados por diferentes aeropuertos durante estos días, no hayan tenido esa suerte. Esperemos que la calma que ahora parece establecida, no sufra alteraciones.

Os dejo alguna de las fotos que ha tomado en su visita a Viena. Se trata del Palacio Imperial Belvedere y sus jardines. (Clic, para verlas ampliadas)










Y para terminar, no me podía olvidar en esta celebración de los versos de mi poeta preferido, José Ángel Buesa. A él dediqué este blog al ver lo poco que había publicado de su obra. Tan sólo dos libros, y en la actualidad están agotados.

Este poema que os traigo, es el que me enganchó a su poesía. Espero que sea de vuestro agrado.


Poema en audio: Canción_del_amor_lejano de José_Ángel_Buesa por Victor Manuel Luján

Y ahora....a por las mil siguientes. (Cuento con vosotros)

Maat

6 de diciembre de 2010

La Constitución Española cumple 32 años. ¿La cumplimos...?

Recordando...

Capitulo Segundo.
Derechos y Libertades.

Artº 14

Los españoles son iguales ante la Ley,sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Capitulo Tercero.
De los principios rectores de la politica social y económica.

Artº 47

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.

Artº 49

Los poderes públicos realizarán una politica de previsión, tratamiento, rehabilitación e integración de los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos, a los que prestarán la atención especializada que requieran y los ampararán especialmente para el disfrute de los derechos que este Título otorga a todos los ciudadanos.

Artº 50

Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio.


Suficiente por hoy. Otro día...más.

Maat

4 de diciembre de 2010

Esos pequeños dioses de las torres de control...


No recuerdo haber estado tan pendiente de las noticias desde el famoso 23F. En aquella ocasión, a mi esposo también le pilló el cotarro fuera de casa. Hoy, y gracias a los salvajes y despreciables controladores aéreos, la inquietud ha irrumpido de lleno en nuestras vidas. Mientras millares de personas ilusionadas preparaban sus viajes en este generoso puente, un grupo de innombrables urdían su plan para conseguir unos objetivos que, sin duda, no se merecen. Su falta de escrúpulos hacia nosotros, lo certifica. Han pasado de no controlar el espacio aéreo, a controlar -espero que por poco tiempo- nuestra existencia. Y eso, deben pagarlo muy caro.

El pasado jueves, el Orfeón del que mi esposo forma parte en sus escasos ratos de ocio, volaba rumbo a Viena invitado por su Ayuntamiento. La experiencia se prometía inolvidable. Ayer, tuvieron su primera actuación, y según me relataba anoche por teléfono, fue muy emocionante. Practicamente indescriptible. Tanto él como sus compañeros, estaban felices.

Hoy, esa felicidad, se ha visto empañada por las noticias que van produciéndose gracias a la actuación cobarde y silenciosa de los incontrolados controladores.

A pesar de todo, el problema de mi familia por estas circunstancias es ínfimo al lado de otras situaciones que hoy estamos conociendo gracias a los medios de comunicación. Esta mañana, una prima de mi esposo que me ha llamado desde Mallorca para interesarse, me ha dicho que en la isla lo están pasando muy mal pensando en la imposibilidad de salir de alli en caso de una emergencia de salud. Tan sólo hay que atender las noticias para ver los estragos que la situación está causando dentro y fuera de nuestras fronteras. Aunque los más perjudicados, sin duda, seguimos siendo los españoles de a pie. Más inoportuna no ha podido ser la decisión de estos consentidos personajillos de abandonar sus puestos de trabajo. Gracias a ellos, el caos, está servido.

Ahora, quedamos a la espera de que el Gobierno y los partidos de todos los colores, pongan encima de la mesa sus "reales", se unan y nos saquen del atolladero. Después, deseo con vehemencia, que los culpables paguen por su actuación. Aunque el daño que han ocasionado a nuestro país-el suyo- es irrecuperable. Va a costar lustros limpiar la imagen que damos al exterior. Y eso, nos cuesta caro. Muy caro.

De momento, se ha decretado el estado de alarma. Esperemos que la pandilla de pijos obedezcan y comiencen a trabajar. Y los que no....al trullo.

Os invito a leer cómo empezó todo:

Maat

1 de diciembre de 2010

49 (Presagios)

No te veo. Bien sé
que estás aquí, detrás
de una frágil pared
de ladrillos y cal, bien al alcance
de mi voz, si llamara.
Pero no llamaré.
Te llamaré mañana,
cuando al no verte ya,
me imagine que sigues
aquí cerca, a mi lado,
y que basta hoy la voz
que ayer no quise dar.
Mañana...cuando estés
allá detrás de una
frágil pared de vientos,
de cielos y de años.
PEDRO SALINAS

25 de noviembre de 2010

Este jueves, un relato: Partes traseras, traseras partes.




Después de varios días de inactividad en mi blog por culpa de un virus que ha tenido a bien instalarse en mi cuerpo serrano-lo típico del invierno-, entré ayer y "descubrí" con cierta sorpresa el tema de la convocatoria para este jueves de nuestro amigo Gus. Tuve la oportunidad de confiarle ayer, por medio del chat de Facebook, que al leerlo, me había caído de culo. Tal cual.

No he sido capaz de concentrarme y poder estar a vuestra altura con el tema de hoy. Espero sepáis disculparme. Lo achaco al batiburrillo de medicamentos que mi galeno particular me ha ido recetando a lo largo de estos días -de momento, sin éxito- ya que, el inoportuno virus, es un completo ocupa y sigue instalado por mis fosas nasales complicándome la vida todo lo que puede. Espero que no pase de ahí...

Pero como no quiero quedarme otra semana fuera de la lista, os he traído un poema. Un poema dedicado al culo de las cosas. ¿Vale, no? Gracias guapetones.

POEMA AL CULO DE LAS COSAS

Hay culos que te invitan
Que te evitan
Culos señoriales
Hay culos ostentosos
Nóculos
Culos transversales
Traviesos
Hay culos olímpicos
Culos obviamente sentados
Culos cóncavos
Convexos
Confusos
Difusos
Culos fiesta del pueblo
Culos dominicales
Culantro
Culos por todas partes
en botellas, congestionamientos, infiernos
esculturas, ángeles, dioses
¡Ay culo!
¡Omnipresente culo!

Ismael Aranda

Quiero finalizar mi participación "juevera" compartiendo unas risas con vosotros a través de un chiste. También -cómo no-con una leve referencia a una parte trasera.

Llega un tipo a un hotel y pide una habitación.

El encargado le dice que sólo tiene una cama en un cuarto compartido, pero le advierte que, el otro huésped, ronca muy fuerte. El fulano, por estar demasiado cansado le responde que no hay problema y decide compartir la habitación...

A la mañana siguiente, el encargado le pregunta si durmió bien.

Perfectamente, como un angelito, muchas gracias!, el que no durmió fue el señor de los ronquidos.

-¿Y qué pasó con el señor de los ronquidos?

-Apenas entré en la habitación le di un besito en la mejilla y una palmadita en la nalga, a la vez que le decía casi en un susurro: "Hoy en cuánto te duermas, adivina para quien va a ser ese culito", y después de eso, él se pasó toda la noche con los ojos bien abiertos y con el culete pegado a la pared!

Moraleja: No hay grandes problemas...Sino grandes soluciones.

Maat

24 de noviembre de 2010

El mundo infantil

Era uno de las primeros días de Octubre. Como cada tarde, acudí a recoger a Irene al colegio. Su profe, intentaba organizar una fila con sus discípulos en una de las paredes del patio donde nos esperaban. El semblante de Irene estaba serio. A la voz de su nombre, abandonó la hilera con poco entusiasmo y, sin decirme nada, su pequeña mano izquierda se enlazó a la mía.

-¿Estás enfadada, Irene?-le pregunté



-No. No estoy enfadada. Estoy triste.



-¿Triste por qué, cariño? ¿Me lo quieres contar?, seguí con el interrogatorio perpleja e intrigada.


Mi pequeña amiga caminaba con paso cansino. Ni una vez tan sólo me pidió que observásemos a los pájaros que picoteaban por el jardín los restos de los bocadillos que los críos perdían en medio de sus juegos. Tampoco me invitó a mirar al cielo para adivinar las formas que las nubes dibujaban por encima de nosotras en esos momentos.


-Iván ya no quiere que sea su princesa, me respondió casi sin voz.


La miré asombrada. Me parecía mentira que una niña que no ha cumplido los cuatro años, se sintiera tan mal por semejante tema. Pero estaba claro que ese sentimiento que me había confiado, estaba desbordándola.


Intenté restarle importancia .


-No estés triste por eso, Irene. Eres muy guapa y verás como si que quiere que seas su princesa. A veces, los chicos, gastan bromas de esas.


Iván es un niño muy gracioso; moreno, menudo, con unos ojos negros muy vivos y todo él se mueve más, que el rabo de una lagartija. Y encima, es un zalamero.


-No es de broma. Él me ha dicho que ahora su novia es Candela. Le he preguntado a Tony si quiere ser el novio de Candela, pero me ha dicho que no...


-¿Y por qué le has preguntado eso?


-Porque Tony quiere ser mi novio...


Sin salir de mi asombro, llegamos al parque donde cada tarde le doy una merienda-cena. En lugar de ir a su balancín preferido, se quedó sentada a mi lado, acurrucada y mirando al suelo. Seguimos hablando. Le expliqué que iban al colegio a pasárselo bien, a aprender mucho y a jugar todo lo que pudieran. Que es muy bonito tener amigos y que los niños, tienen que ser muy felices...


Poco a poco fue animándose. A mitad de bocadillo ya decidió subirse en su juego preferido. Pero seguía pensativa, sin apartar sus ojos de mí, mientras se balanceaba levemente.


En uno de sus viajes a por un bocado de cena, se cuadró delante de mí para preguntarme:


-¿Iván crecerá...?


-Pues claro que crecerá, sobre todo si come lo bien que comes tú, respondí.


-Es que, en el patio, otros niños le llaman pequeñajo...

Ya no esperó respuesta. Mi comentario anterior parece que le había convencido. Se dirigió al tobogán y se sumó a los críos que esperaban su turno para deslizarse por él. Yo la observaba con toda la ternura que la conversación había ido depositando en mi alma.

El resto de la tarde jugó como una más. Su nube de tristeza, se había disipado...
Me produce cierta melancolía el comprobar que-algunas veces- el mundo infantil tiene cierta similitud con el mundo de los mayores. Son tan pequeños...


Os dejo un vídeo que una amiga me envió ayer desde el otro lado del charco. Es el que me hizo recordar mi vivencia con Irene, a primeros de Octubre.



Maat

22 de noviembre de 2010

Pastillas contra el dolor ajeno.





Por iniciativa de Médicos sin fronteras, se van a poner a la venta en las farmacias a las que acudimos con regularidad en busca de nuestros remedios, unas "Pastillas contra el dolor ajeno". El éxito de esta campaña depende de ti y de mi. De un euro de los nuestros.
(O más. Decide.)


Informate, por favor, y luego haz lo que tu corazón sugiera.






El resto de la campaña lo puedes conocer en:

http://www.msf.es/pastillascontraeldolorajeno/compralas.php




Médicos sin fronteras es una Fundación humanitaria privada, sin ánimo de lucro, creada en el año 1971 por un grupo de médicos y periodistas. La mayor parte de sus fondos, provienen de los cerca de 4 millones de socios y colaboradores que tienen repartidos por todo el mundo. Esa independencia financiera les permite decidir dónde y cuándo es necesario intervenir, sin aceptar presiones políticas, económicas o religiosas que condicionen sus ayudas.

Queda mucho por hacer y nosotros podemos ayudarles. ¿Vamos...?

Maat

13 de noviembre de 2010

Carlos Edmundo de Ory

Carlos Edmundo de Ory nació en Cádiz el 27 de Abril de 1923. Murió anteayer, día 11, en Thézy-Glimont (Francia) donde se afincó en 1967.



Llevo tan sólo un par de años dedicada en mis ratos libres a perderme entre libros de poemas. Leer poesía se ha convertido en un refugio personal que traza paréntesis muy placenteros dentro del mundo un poco loco en el que nos movemos a diario. En esos dos años, he leído a bastantes poetas. Pero, logicamente, me falta por conocer a muchisimos más. Quizá no tenga ni tiempo de leer a todos los que me gustaría. Hoy, he descubierto a Carlos Edmundo y ha sido a través de la triste noticia de su muerte. He buceado en Internet buscando información sobre su biografía y, sin duda, era una persona especial. Os dejo uno de sus poemas. Espero que sea de vuestro agrado.

UN VERSO MÁS

Un verso más Dios mío y otro día

y un paso más y un llanto más si cabe.

Pues que al verme vivir tan poco grave

digáis que es porque vivo todavía.

Pensar qué es esa cosa la alegría

que se me va del alma como un ave

que me deja una pluma y no lo sabe

y alimenta de alpiste mi agonía.

Solo en mi cuarto me voy viendo viejo

en la mentida risa ante el espejo

o en el beber o en el dejar el vaso.

Pero cada mañana como todos

vuelvo del sueño donde estoy de codos

y un verso más y un día más y un paso.

CARLOS EDMUNDO DE ORY

(D.e.p.)


10 de noviembre de 2010

Este jueves, un relato: Redes Sociales.







Cuando Clara procedió a abrocharse el cinturón de su butaca en el avión, se estremeció. Apenas el aparato comenzará a despegar, volvería a sentir esa libertad de la que gozaba cuando se encontraba respirando al lado de las nubes. Y a esa alteración se sumaba otra, la que le ocasionaba el imaginar su próximo encuentro con Celso.

Se conocieron virtualmente hacia algo más de tres años en un chat de una red social. Al cruce de sus primeras frases, siguieron poco a poco conversaciones cada vez más extensas amparados en la quietud de la noche. Palabra a palabra fueron tejiendo una tela de amistad más fuerte que las que nacen a través de la vida real. Celso le había enseñado muchas cosas. Sobre todo, a ver el lado positivo de la vida. Aplicaba una filosofía a los hechos que minimizaba los problemas que de vez en cuando se le planteaban a Clara y que le compartía con total confianza. Él, le hablaba de su trabajo, de sus inquietudes y de los sueños por los que luchaba y esperaba se hicieran realidad en un tiempo no muy lejano. Estaban compenetrados de tal forma que Celso, se había convertido en un bastión irrenunciable para Clara y él, se sentía satisfecho y compensado de poder serlo. Ambos tenían una vida real organizada. Pero la camaradería nacida entre ellos por medio de esa red social, estaba por encima de cualquier inconveniente que pudiera dañarlos. Y eso lo respetaban al máximo.

El avión tomó tierra y Clara se sintió presa de una tremenda agitación. Repasaba mentalmente la forma en que él le detalló como iba a ir vestido a esperarla. Vaqueros azul marino, camisa celeste y cazadora roja. Le causaba una impresión especial el hecho de ponerle cara, voz y cuerpo a una persona con la que estaba manteniendo trato a través de la pantalla de su ordenador durante tanto tiempo. Ese instante se estaba convirtiendo en mágico...

Lo vio en cuanto se abrieron las puertas de acceso al hall del aeropuerto. Estaba colocado estrategicamente justo enfrente de la salida. Ambos recorrieron el camino que los separaba y Clara le tendió su mano derecha con una amplia sonrisa en el rostro. Celso se la tomó, pero en lugar de estrechársela la prendió en su cintura y luego la rodeo con sus brazos sumiéndose ambos en un cálido abrazo. Por fin se conocían en persona y ambos disfrutaban del momento.

Pasearon por la playa charlando sin descanso. Se quitaban la palabra el uno al otro para ponerse al día de sus vidas. Escribieron sus nombres en la arena mientras el mar los cubría con las puntillas que dibujaban sus olas en la orilla. Rieron, bromearon y hasta hubo momentos que llegaron a emocionarse por la oportunidad con que la vida les estaba obsequiando.

El lugar elegido para almorzar no pudo ser mejor, un restaurante de cara al mar que ese día vestía una llamativa gama de azules y, en cuya superficie, el sol trazaba alegres destellos dorados. Algunas gaviotas-las más osadas- remontaban la lechosa balaustrada de la terraza del establecimiento en busca de pequeños restos de comida desperdigados por el suelo.

Las horas de estar juntos transcurrieron con una rapidez imparable. Celso acompañó a Clara hasta la puerta de embarque indicada y, como despedida, se abandonaron en un abrazo mucho más vehemente que el de llegada. Al separarse, los ojos de ella aparecían empañados de indiscretas lágrimas.

-Han sido unas horas inolvidables, balbuceó Clara.

-Me alegra mucho que por fin nos hayamos conocido en carne y hueso, intentó bromear Celso.

- Y ya sabes. Cuando lo necesites, sólo tienes que silbarme...

Una vez pasado el mostrador del control, Clara se volvió para darse un último adiós. La figura de Celso se perdió tras las puertas automáticas.

Recostada en el asiento del avión que le devolvía a su vida real, intentó grabar en su memoria cada uno de los rasgos verdaderos de su apreciado amigo. Tan sólo en uno de ellos reconocía haberse equivocado al imaginarlos, el intenso y atrayente color verde de sus ojos.

Ya sobrevolaban las nubes cuando dirigió la mirada hacia el tornasolado cielo del atardecer.

-Gracias, musitó.

Se sentía feliz por las horas compartidas con Celso, por tenerlo como amigo, y por saber que iban a estar ahí siempre que lo necesitaran. Tan sólo tenían que silbarse...


Y todo, gracias a una red social.



Maat


Encontraréis más relatos en: http://callejamoran.blogspot.com/