
4 de diciembre de 2010
Esos pequeños dioses de las torres de control...

1 de diciembre de 2010
49 (Presagios)
25 de noviembre de 2010
Este jueves, un relato: Partes traseras, traseras partes.

Después de varios días de inactividad en mi blog por culpa de un virus que ha tenido a bien instalarse en mi cuerpo serrano-lo típico del invierno-, entré ayer y "descubrí" con cierta sorpresa el tema de la convocatoria para este jueves de nuestro amigo Gus. Tuve la oportunidad de confiarle ayer, por medio del chat de Facebook, que al leerlo, me había caído de culo. Tal cual.
24 de noviembre de 2010
El mundo infantil
Era uno de las primeros días de Octubre. Como cada tarde, acudí a recoger a Irene al colegio. Su profe, intentaba organizar una fila con sus discípulos en una de las paredes del patio donde nos esperaban. El semblante de Irene estaba serio. A la voz de su nombre, abandonó la hilera con poco entusiasmo y, sin decirme nada, su pequeña mano izquierda se enlazó a la mía.22 de noviembre de 2010
Pastillas contra el dolor ajeno.
El resto de la campaña lo puedes conocer en:
http://www.msf.es/pastillascontraeldolorajeno/compralas.php
Médicos sin fronteras es una Fundación humanitaria privada, sin ánimo de lucro, creada en el año 1971 por un grupo de médicos y periodistas. La mayor parte de sus fondos, provienen de los cerca de 4 millones de socios y colaboradores que tienen repartidos por todo el mundo. Esa independencia financiera les permite decidir dónde y cuándo es necesario intervenir, sin aceptar presiones políticas, económicas o religiosas que condicionen sus ayudas.
Queda mucho por hacer y nosotros podemos ayudarles. ¿Vamos...?
Maat
13 de noviembre de 2010
Carlos Edmundo de Ory
Carlos Edmundo de Ory nació en Cádiz el 27 de Abril de 1923. Murió anteayer, día 11, en Thézy-Glimont (Francia) donde se afincó en 1967.
Llevo tan sólo un par de años dedicada en mis ratos libres a perderme entre libros de poemas. Leer poesía se ha convertido en un refugio personal que traza paréntesis muy placenteros dentro del mundo un poco loco en el que nos movemos a diario. En esos dos años, he leído a bastantes poetas. Pero, logicamente, me falta por conocer a muchisimos más. Quizá no tenga ni tiempo de leer a todos los que me gustaría. Hoy, he descubierto a Carlos Edmundo y ha sido a través de la triste noticia de su muerte. He buceado en Internet buscando información sobre su biografía y, sin duda, era una persona especial. Os dejo uno de sus poemas. Espero que sea de vuestro agrado.
UN VERSO MÁS
Un verso más Dios mío y otro día
y un paso más y un llanto más si cabe.
Pues que al verme vivir tan poco grave
digáis que es porque vivo todavía.
Pensar qué es esa cosa la alegría
que se me va del alma como un ave
que me deja una pluma y no lo sabe
y alimenta de alpiste mi agonía.
Solo en mi cuarto me voy viendo viejo
en la mentida risa ante el espejo
o en el beber o en el dejar el vaso.
Pero cada mañana como todos
vuelvo del sueño donde estoy de codos
y un verso más y un día más y un paso.
CARLOS EDMUNDO DE ORY
(D.e.p.)
10 de noviembre de 2010
Este jueves, un relato: Redes Sociales.

Cuando Clara procedió a abrocharse el cinturón de su butaca en el avión, se estremeció. Apenas el aparato comenzará a despegar, volvería a sentir esa libertad de la que gozaba cuando se encontraba respirando al lado de las nubes. Y a esa alteración se sumaba otra, la que le ocasionaba el imaginar su próximo encuentro con Celso.
Se conocieron virtualmente hacia algo más de tres años en un chat de una red social. Al cruce de sus primeras frases, siguieron poco a poco conversaciones cada vez más extensas amparados en la quietud de la noche. Palabra a palabra fueron tejiendo una tela de amistad más fuerte que las que nacen a través de la vida real. Celso le había enseñado muchas cosas. Sobre todo, a ver el lado positivo de la vida. Aplicaba una filosofía a los hechos que minimizaba los problemas que de vez en cuando se le planteaban a Clara y que le compartía con total confianza. Él, le hablaba de su trabajo, de sus inquietudes y de los sueños por los que luchaba y esperaba se hicieran realidad en un tiempo no muy lejano. Estaban compenetrados de tal forma que Celso, se había convertido en un bastión irrenunciable para Clara y él, se sentía satisfecho y compensado de poder serlo. Ambos tenían una vida real organizada. Pero la camaradería nacida entre ellos por medio de esa red social, estaba por encima de cualquier inconveniente que pudiera dañarlos. Y eso lo respetaban al máximo.
El avión tomó tierra y Clara se sintió presa de una tremenda agitación. Repasaba mentalmente la forma en que él le detalló como iba a ir vestido a esperarla. Vaqueros azul marino, camisa celeste y cazadora roja. Le causaba una impresión especial el hecho de ponerle cara, voz y cuerpo a una persona con la que estaba manteniendo trato a través de la pantalla de su ordenador durante tanto tiempo. Ese instante se estaba convirtiendo en mágico...
Lo vio en cuanto se abrieron las puertas de acceso al hall del aeropuerto. Estaba colocado estrategicamente justo enfrente de la salida. Ambos recorrieron el camino que los separaba y Clara le tendió su mano derecha con una amplia sonrisa en el rostro. Celso se la tomó, pero en lugar de estrechársela la prendió en su cintura y luego la rodeo con sus brazos sumiéndose ambos en un cálido abrazo. Por fin se conocían en persona y ambos disfrutaban del momento.
Pasearon por la playa charlando sin descanso. Se quitaban la palabra el uno al otro para ponerse al día de sus vidas. Escribieron sus nombres en la arena mientras el mar los cubría con las puntillas que dibujaban sus olas en la orilla. Rieron, bromearon y hasta hubo momentos que llegaron a emocionarse por la oportunidad con que la vida les estaba obsequiando.
El lugar elegido para almorzar no pudo ser mejor, un restaurante de cara al mar que ese día vestía una llamativa gama de azules y, en cuya superficie, el sol trazaba alegres destellos dorados. Algunas gaviotas-las más osadas- remontaban la lechosa balaustrada de la terraza del establecimiento en busca de pequeños restos de comida desperdigados por el suelo.
Las horas de estar juntos transcurrieron con una rapidez imparable. Celso acompañó a Clara hasta la puerta de embarque indicada y, como despedida, se abandonaron en un abrazo mucho más vehemente que el de llegada. Al separarse, los ojos de ella aparecían empañados de indiscretas lágrimas.
-Han sido unas horas inolvidables, balbuceó Clara.
-Me alegra mucho que por fin nos hayamos conocido en carne y hueso, intentó bromear Celso.
- Y ya sabes. Cuando lo necesites, sólo tienes que silbarme...
Una vez pasado el mostrador del control, Clara se volvió para darse un último adiós. La figura de Celso se perdió tras las puertas automáticas.
Recostada en el asiento del avión que le devolvía a su vida real, intentó grabar en su memoria cada uno de los rasgos verdaderos de su apreciado amigo. Tan sólo en uno de ellos reconocía haberse equivocado al imaginarlos, el intenso y atrayente color verde de sus ojos.
Ya sobrevolaban las nubes cuando dirigió la mirada hacia el tornasolado cielo del atardecer.
-Gracias, musitó.
Se sentía feliz por las horas compartidas con Celso, por tenerlo como amigo, y por saber que iban a estar ahí siempre que lo necesitaran. Tan sólo tenían que silbarse...
Maat
Encontraréis más relatos en: http://callejamoran.blogspot.com/
8 de noviembre de 2010
Al ver por donde huyes
4 de noviembre de 2010
Os presento a Diana.

Os aseguro que no es pasión de tía-abuela. Diana es preciosa. Esta semana nos ha tenido un poco preocupados porque debido al severo régimen al que sometieron a su madre durante el embarazo por una diabetes gestacional, los valores de glucosa del la cría han estado demasiado bajos. Afortunadamente se ha superado el problema y -de momento- es una niña muy buena.
Como os decía al principio, ha sido una bonita e inolvidable experiencia la que he vivido con el nacimiento de Diana. Me siento una privilegiada por la oportunidad que he tenido de constatar tan de cerca de un verdadero milagro. El milagro de la VIDA.
Maat
1 de noviembre de 2010
Halloblogween: La caja de zapatos.
26 de octubre de 2010
Tiene pelotas el tema...
Hay noches que me desvelo y, entonces, recurro a mi mp3 para que me acompañe en esos momentos de insomnio. Normalmente escucho la música que he seleccionado para semejante menester: Maná, Luis Miguel, Ennio Morricone, Los Secretos...(La edad)Os dejo una de mis canciones preferidas, de esas que me acompañan en las noches en blanco.
23 de octubre de 2010
Gigantes
Vivimos una época en la que los hombres más humildes se están volviendo más grandes que los más grandes de épocas pasadas. Lo que antes nos preocupaba hoy ya no tiene importancia y lo cubre el velo de la indiferencia. Los hermosos sueños que en un tiempo rondaron nuestra conciencia se disiparon como la niebla. En su lugar hay gigantes que se mueven como tempestades, braman como mares y respiran como volcanes.¿A qué destino conducirán al mundo esos gigantes cuando terminen sus luchas?
¿Cuál será el destino de tu país y el mío?
¿Qué gigante se apoderará de las montañas y valles que nos vieron nacer y hacernos mujeres y hombres?
¿Quién de vosotros no escudriña día y noche el destino del mundo regido por los gigantes intoxicados con lágrimas de viudas y huérfanos?
KHALIL GIBRAN
6/1/1883--10/4/1931
20 de octubre de 2010
Este jueves un relato: Robótica

Empiezo a estar arrepentida del dinero que invertí en alguno de los Robots Humanoides que adquirí en la pasada feria de la Robótica. Aunque reconozco que no todo es negativo. Os cuento.
Esta mañana, el día amaneció con temperaturas muy bajas para lo que estamos acostumbrados por aquí. El aire fresco se colaba por cada rendija de la ventana de mi dormitorio y, acurrucada en mi cama, he querido holgazanear un rato. Me ha sido imposible. A su hora programada, mi robot doméstico se ha colado en mi habitación y me ha dado un gran susto. No termino de acostumbrarme a esos azulados ojos que me escudriñan cada nueva mañana. He tenido el tiempo justo de brincar por el otro lado del lecho y, cuando aún no había puesto los pies en el suelo, los articulados brazos fuertes de "Pelos tiesos" ya ahuecaban en el aire mi delicada almohada de plumas de cisne blanco.
Resignada, he decidido darme una buena ducha para recuperar mi norte mañanero. También he sufrido algunos inconvenientes. Apenas me había desprendido de una de las mangas de mi bonito pijama de flores malva, la voz estridente y metálica del susodicho robot ha comenzado a recitar: te sobran taitantos kilos, te sobran taitantos kilos...y claro, no he tenido más remedio que, al grito de cállate so artefacto, echarle la puerta del baño a los tornillos morreros, consiguiendo que se quedara mudo en seco. ¡Posiseñor!
Enfundada en un confortable albornoz de rizo en suave algodón , me he dirigido al despacho y después de comprobar que mi desayuno estaba preparado y en el ordenata ya aparecía la primera página de mi periódico preferido (el que sólo incluye buenas noticias) y sobre todo, recuperada ya del susto, no he tenido más remedio que sentirme condescendiente con Pelos Tiesos y hemos firmado la paz...
No he tenido la misma suerte con la robota "Perejila". Sus sensores de entrada no acaban de dar paso a los nuevos menús otoñales. Sigue preparándome cada día ensaladas de pasta y diversos platos fríos. Su inteligencia artificial no acaba de asimilar las secuencias nuevas y hace un par de días, después de programarle para que realizara un apetitoso cocido madrileño, me tuve que conformar con una sencilla -pero exquisita, todo hay que decirlo- sopa de ajo castellana. Tendré que programarla nuevamente a través de su regenerador y, aunque es muy suya, espero conseguirlo. Si todo fuera como su físico...Pero ha salido con la mecánica dura. Muy dura.

Afortunadamente tengo a "Hugnoide".
Los días que se me ponen difíciles robóticamente hablando, me invita a pasear y a ir de tiendas. No sé cómo lo hace ni contra que cuenta la carga-ni me importa-pero utiliza una Visa para pagar mis compras a la que jamás se le termina el saldo. Como os decía al principio, no todo es negativo en estas nuevas tecnologías. Y tan sólo estamos al principio del camino. Seguro que vendrán tiempos mejores. Y más ahora, que hemos tenido una remodelación en el gobierno. Eso sí, procurad no caer enfermos...
P.D. Sin querer he regresado al mundo de los hombres. Y de las mujeres, Aido, y de las mujeres. Tu ministerio, aunque suprimido, me ha dejado su impronta.
Por invitación de Tésalo, Gus y Verónica, más Robótica en:
http://callejamoran.blogspot.com/
Maat
17 de octubre de 2010
Encuentro en Castellón
-Ahí hay una chica con mochila que nos mira-apunté
-Parece Mar- contestó Alfredo que la reconoció enseguida.
Me dirigí hacia ella...
-¿Eres Mar...?
-Siiiii
Me presenté y llegaron los primeros besos...
Los cuatro nos sentamos en una terraza próxima para esperar al resto del grupo. Mar había llegado con una rodilla endolorida y vendada fruto de una caída reciente.
A los pocos minutos llegaron Natalí, Vero y sus respectivas parejas. Mar los reconoció de lejos y comenzó a agitar sus brazos en señal de: estamos aquííííííí.
Más besos, más presentaciones y más alegría compartida. Una gozada.
Inundados por el sol que lucía en Castellón esa mañana, nos dirigimos paseando, hacia el Restaurante donde íbamos a comer todos juntos.
Empezamos con unos exquisitos mejillones que nadaban en una salsa "de mojar pan".(Lo hicimos)
Después llegaron unos sonrosados salmonetes que estaban...para comérselos. Deliciosos.
Entre plato y plato llegaron las primeras fotografías. Natalí sumergía inútilmente su mano derecha en el remolino de su amplio bolso beig, pero no consiguió encontrar su cámara...
Cuando más enzarzados estábamos en la conversación, un amable camarero llegó con nuestra paella de "Arroz a banda". (De este plato os hablaré próximamente)
Estaba realmente delicioso. Dimos buena cuenta de él y algunos...hasta tomaron un segundo plato.
Los postres estuvieron a la altura del resto del menú, intachables.
Natalí tuvo un detalle que me hizo mucha gracia. Después de "sufrirse" un mousse de chocolate, pidió sacarina en el café.
-Para no sumar- me dijo, en ocurrente respuesta a mis risas.
Nos acercamos hasta el puerto para dar un tranquilo paseo. Mar se quedó despagada porque tenía ilusión de "tocar la arena" de la playa, pero ésta, quedaba algo alejada. ¡Otra vez será!
Nos hicimos fotos del grupo como recuerdo de este placentero encuentro.
(Alfredo, Mar, Tag, Natalí, Vero y Maat)
Nuestro día casi tocaba a su fin. Los últimos minutos los pasamos sentados en el paseo que bordea el puerto apurando nuestra postrera conversación. Un buen número de barcas, atracadas delante de nosotros, se mecían en las tranquilas aguas del mar, mientras una agradable brisa ya competía con el calor otoñal de los rayos del sol.
Los besos de bienvenida del encuentro mañero los acompañamos en la despedida con efusivos abrazos. Os aseguro que esto de poner voz y cuerpo a personas con las que tan sólo te relacionas virtualmente, emociona de una forma especial. ¡Palabra!
En el viaje de regreso, Tag se puso algo peor. El esfuerzo que hizo para pasar el día con nosotros a pesar de su "trancazo" le pasó factura. Por eso, desde estas líneas quiero agradecerte el sacrificio que hiciste por estar allí. Deseo que te recuperes lo antes posible. Tenemos que planear el próximo encuentro...y ya hay ciudades candidatas.
Gracias a todos por este entrañable día. Ferrán y Xoan se sumaron al grupo con la misma cercanía que Natalí y Vero. Y mi agradecimiento especialmente a ti, Alfredo. Conduces como lo que eres, un caballero. Espero que en el próximo encuentro tu esposa Regina pueda acompañarnos. Un trabajo imprevisto, ayer no le dejó hacerlo.
Pero seguro que no van a faltarnos oportunidades...
Abrazotes a repartir.
Maat
16 de octubre de 2010
Día Mundial de la Alimentación

Maat


