17 de junio de 2010

Este jueves, un relato: "Bichos"

Gustavo, desde su blog http://callejamoran.blogspot.com/ nos invita a hablar este jueves de "bichos". Concretamente de insectos.




Parece increíble lo que puede llegar a trastornar, en algunos momentos, su presencia en nuestra confiada existencia. Por lo menos, en la mía. Es lo que peor soporto de esta época del año, incluido el pegajoso calor mediterráneo. Me estoy refiriendo a los mosquitos "caseros".



Irrumpen sobre mi cuerpo serrano en las mejores horas. Unas veces, cuando entregada en los brazos de Morfeo disfruto de un reconfortante descanso. Y es cuando más me molestan. Hay noches que anuncian su visita con el clásico zumbido que llega a despertarme. De un salto, enciendo la luz de la alcoba y, armada con el spray de insecticida, me dedico con vehemencia a darle su merecido y no cejo en el empeño hasta que, localizado, lo envuelvo en una nube tóxica que le lleva directamente a su paraíso. Lo peor es cuando ya me despierta el picor del bocado sufrido-porque no pican, muerden-os lo aseguro. El ritual es casi como el anterior pero, primero, me dedico a embadurnar la caricia del cagachín con una crema calmante que procuro nunca falte en mi mesilla de noche. Estos hechos suelen acontecer de madrugada y a partir de ahí, la vigilia casi está asegurada. La guinda suele ponerla mi esposo, quien medio durmiendo y casi ininteligiblemente se asoma entre las sábanas para pronunciar la frase que más me exaspera en esas circunstancias:

-¿Es que hay algún mosquito?

-Pues mira, no. Estaba aburrida y me ha dado por ensayar unos pasos de baile.

Como a él no le pican...

Otras veces, cuando en la tranquilidad de la noche me dedico a leer o a escribir, con una música de fondo, suave, osan acribillarme las piernas rompiendo el encanto del momento. Y todo esto, a pesar de tener aparatos de esos eléctricos de varías las clases, en cada una de las estancias que ocupamos.

Lo curioso de la historia es que me he dedicado a investigar sobre mi enemigo para ver la forma de vencerlo y ha sido peor. Mi sorpresa ha sido mayúscula cuando he conocido que quien me "pica" no es él, si no ella. Es la hembra la que, a través de su trompa fina y alargada, armada interiormente de un aguijón, extrae la sangre de los mamíferos, de la que obtiene las proteínas que necesita para el desarrollo de los huevos. Puede llegar a poner hasta 200 de ellos en su corta vida que alcanza-como mucho- a 15 días. Pocos días, desde luego, pero bien aprovechados. Según mis informaciones, hacia el atardecer, los mosquitos machos se reunen en enjambres y esperan con entusiasmo la visita de las hembras para copular. Las muy espabiladas, no se conforman con uno, ya que se montan la fiesta con varios de ellos. Y claro, pasa lo que pasa.

Tras una ingesta de sangre, la hembra reposa unos días mientras los huevos se desarrollan con los nutrientes extraídos, hasta que están lo suficientemente desarrollados para ser depositados. En unos diez o catorce días, los nuevos mosquitos serán adultos y podrán pulular a sus anchas. Mientras ellas reposan, los machos-que sólo viven siete días- (no me extraña), se dedican a alimentarse de néctar. Para reponerse, digo yo.

Y claro, desde que sé todo esto, cuando de madrugada me despierta el aguijón de una de estas lagartonas, enseguida pienso lo bien que se lo ha pasado visitando el enjambre y como consecuencia, necesitando mis proteínas, y ¿para qué engañaros? me acuerdo hasta de Noé. ¿Qué falta haría que metiera una parejita de estos molestos insectos en su famosa arca? Con lo bien que les hubiera venido aquel diluvio universal. Seguro que a él no llegaron a picarle

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Hay otras palabras para referirse al mosquito que tienen su chispa: Violero (desde luego violan la tranquilidad de sus víctimas), cagarropa (pueden clavar su aguijón a través de los tejidos), cenzalino de trompetilla (sobre todo) y la más chocante, culícido (sin comentario)

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Para terminar, deciros que me marcho en cuanto cuelgue mi relato a comprar unos aparatos que me han asegurado que son muy eficaces. Unos ahuyentadores de mosquitos por ultrasonidos. A ver si tengo suerte y los aleja de mis proteínas, por lo menos, hasta el Sudeste de Asia, que es de dónde proceden...

Maat

16 comentarios:

alfredo dijo...

Me temo Maat, que tenemos mosquitos para rato, eso si, a partir de tu relato los conocemos mucho mejor y ya son como de la familia.
Benditos mosquitos, que sólo quieren un poco de la sangre que nos sobra, peores son los Bancos, que nos la chupan toda. (la sangre digo...)

Besos

Primavera en Otoño dijo...

ja ja muy bueno tu relato.
Ya hice mis propias conclusiones sobre que producto era mejor que otro, pues te digo que ninguno que se reien de todos ellos, es mas cuando viene de la India mi cuerpo estaba cubierto en su totalidad, ni mosquetera, ni repelentes ni nada...fue terrible..aqui por ahora no me hacen caso, toco madera que como les guste mi sangre voy lista.
Un placer leerte.

Primavera

Ardilla Roja dijo...

Yo también me quedé de piedra al conocer que son ellas las que pican. Y no hay verano que se precie sin picaduras de "mosquita" Mal rayo las parta.

Desde que mi madre puso mosquiteras en la casa del campo, duermo mejor. Quedándome muy quieta el calor me molesta menos; pero chica, si por mala pata entra un mosquito no paro hasta que no lo liquido. Entre él o yo, la elección no es difícil.

Has escrito un texto didáctico y divertido. Lo he disfrutado.

Me ha alegrado mucho encontrarte, Maat. Es síntoma inequívoco de mejoría.

Un abrazo

Pepe dijo...

Muy buena la puntualización. Son "ellas" las que pican. No puedo decir que siento que no se solidarizen con sus colegas de sexo en la raza humana, pues así tenemos proporcionalmente menos picotazos a repartir. Veo que eres experta en mosquitos. Siempre me he hecho una pregunta ¿Porqué tienen una clara predilección en el objeto de sus picotazos por determinadas personas?.
Lamento sinceramente que tú pertenezcas al grupo de sus apetencias succionadoras.
Un abrazo.

Susurros de Tinta dijo...

Ehhh, que el tuyo me lo había saltado!!!, me he reído, veo que también has optado por el tono humorístico, aisss, si, lo siento, a ti no debe hacerte gracia pero en mi caso es a mi marido al que pican y no a mí, pero si hace el zumbidito, me ponen de los nervios, las cositas que nos has contado del bichito superinteresantes, sabía alguna, pero he aprendido mucho, si los profes de biología dieran así sus clases, aprobaban todos los alumnos, me ha gustado mucho tu forma de contarnos lo de los mosquitos, miles de besossssssss.

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Siiiii, ellas las "mosquitas muertas" (!de eso naaa!)según frase hecha, son las picadoras.
Hiciste bien en informarte, hay que conocer al enemigo para atacar con estrategias en plan legión romana, con método y disciplina.
A mí me pican y repican, de mi marido pasan, ¿serán lesbianas? nooo que aluego se divierten con vários machos las muy libidiniosas, lógico, son 15 días.
Esta y muchas dudas me las has resuelto, Maaat de mi alma.
Me picó avispa en culo, abeja en muslo, me pican mosquitas de arriba abajo, me picó un tábano y por poco no me tulle para siempre.
Tú y yo, amiga, tenemos sangre dulce, apetitosa, eso debe ser.
Oí de los ultrasonidos y lo instalé, sabeees, dicen que imitan el zumbido del macho (imperceptible para el oído humano) jejeje, y a ellas cuando están por la labor succionadora las enerva, las distrae las saca de quício, por eso se largan enfadadas.
Tesis doctoral la tuya, aplausos eufóricos, bsitoos sin aguijón, cariñosos.

CAS dijo...

Divertidísimo relato y muy didáctico!!! Me ha encantado leerte. Nos has hecho pasar un rato muy entretenido y nos has aleccionado sobre un molesto enemigo del verano. Me voy sabiendo mucho más de estos insectos y con una sonrisa puesta. Me cuentas si te dio resltado el ulrasonido, si?
Muchos besotes.

Mari Carmen dijo...

Pobrecita... :) Lamento que tengas que sufrir esa plaga que, en general, se nos cuela por las ventanas, se agazapan, se camuflan, y esperan a mejores horas para hacer de vampiros. Mira, esta sería una de esas plagas que no me importaría que se extinguieran...

Me ha encantado tu relato :)

Ánimo y a por ellos, aunque sean muchos...

Un abrazo

rosa_desastre dijo...

¡Ay¡ con los "violeros" o las "violeras" que tambien abundan por el sur y pican, no a ritmo de sevillanas, precisamente.
Mi marido y el tuyo, como si fueran de caucho, no les picannnnnnnn.
Besos

mar dijo...

Hola Maat
¿Así que son ellas las que nos pican?, pues está claro que en mi caso tampoco tienen concepto de género porque me suelen acribillar y me salen unos habones que me matan de picor y encima las cremas calmantes no me hacen nada.
Ya nos informarás si da resultado lo de los ultrasonidos porque lo de los enchufes me funciona a medias
Un beso de Mar

Anónimo dijo...

Otra vez nos regalas una visión personal de la cotidianeidad con tus típicas pinceladas de humor.
Me alegra ver que has vuelto a escribir ( con tu firma y tu optimismo ) en el blog, después de tanto tiempo.
Siento que los que te han impulsado a hacerlo hayan sido los mosquitos ( las mosquitas - y no hay segunda intención con la aclaración ) aunque imagino que alguna musa habrá influido a la vez.
En cuanto a las picaduras, soy de los privilegiados ( como esos esposos de los que se hablan ) ya que tus bichejos protagonistas casi no se meten conmigo. Aunque, bien pensado, no sé si estar orgulloso de tal desprecio hacia mi sangre... o, lo que es peor, hacia mi persona.
Si esos aparatos que vas a comprar son útiles, espero que nos lo digas con otra entrada en el blog.
Buen comienzo de ...."verano" o lo que nos toque.

Jero

César dijo...

Y si no te compras una bomba de neutrones en el Corte Inglés (ahi venden de todo) y acabas con esos monstruos diminutos que nos amargan la existencia.
Que ocurrencia la de este Gustavo con su propuesta de los bichos, llevo dos días rascandome como un neurótico con la piel en carne viva.

MAJECARMU dijo...

Crear,aprender y recrearse en ello..Conseguiste amenizarnos.Muy buena la lección,lo siento por los picotazos..!!
Gracias por tus palabras.Me alegro que vuelvas al tren de la comunicación,aunque yo me baje en esta estación..
Feliz verano y un abrazo inmenso y admirado.
M.Jesús

yonky dijo...

Te voy a ser sincero, tu relato me provocó una intima sensacion de placidez al disfrutar de este otro lado del hemisferio a 5 grados de temperatrura la inexistencia total de los susodichos,Me aterra de todas formas que estos cambios climaticos puedan traer aparejado en el futuro alguna mutacion que soporte tambien el frio,grrrrr.

cariñitos

gustavo dijo...

maat, est0y en t0ta acuerd0 c0ntig0 en t0d0 men0s en a ultima decisi0n que has t0mad0..
mira, maat, si resulta que a tu esp0s0 n0 le pica, vam0s dig y0, piedle qu te preste una p0ca de su sangre, vam0s, que te haga una transfusi0n...
mira , maat, si es0 de 0s utras0nid0s es ciert0..bah, ah0rrate en gast0s...te dej0 mi v0z grabada, ent0nand0 cualquier amag0 de canci0n y, te l0 pued asegurar, n0 se acercara ni e di0s de 0s m0squit0s.
medi0 bes0.

Mar dijo...

Bueno Maat, cuánta información sobre este bicho!!!! la verdad es que no tenía ni idea. Me hace sonreír la gracia con que explicas, con ironía fina, la "ingesta de sangre" de esas "lagartonas", el arca de Noe...
Un abrazo, mar