Ayer, nada más verme, salió de la fila corriendo hacia mi, con su bracito derecho adelantado, mostrándome una pulsera de bolitas multicolores que abrazaba su muñeca a la vez que con entusiasmada emoción me decía:
-Mira, es un recuerdo de mi amiga Lidia. Es para mi "para siempre".
Lo repitió varias veces mientras yo contemplaba el pequeño obsequio y me contagiaba de su alegría.
Lidia, había hecho un viaje de fin de semana con sus padres y le había traído "un recuerdo" del lugar visitado. Todo un detalle...
Al verla tan feliz con su pequeña joya se me ocurrió hacerle una proposición:
-Irene, ¿que te parece si una tarde eliges de mi caja de abalorios lo que más te guste y le hacemos una pulsera a Lidia y se la regalas? Le darás una sorpresa como la que te ha dado ella hoy...
-Biiiiiieeeeeennnn, me contestó, a la vez que se soltaba de mi mano y colocándose de un salto delante de mi y con un brillo especial en sus ojitos color caramelo me espetó:
-¿Podemos hacer esa pulsera como las de Tous?
Reconozco que, de momento, me quedé cortada. Pero reaccioné.
-¿Cómo las de Tous? A nosotras nos va a quedar mucho más bonita, ¿sabes por qué? Porque la vamos a hacer con mucho cariño y a Lidia le va a encantar. ¡Ya lo verás!
Irene aún tiene que cumplir cinco años el próximo mes de Diciembre. Pero ya "conoce" una marca para quedar bien con un regalo para su amiga...
¿Es o no fascinante el mundo de los niños?
¿Somos siempre conscientes de nuestra influencia en él?
Maat