24 de marzo de 2014

Le llegó el descanso


Le voté convencida. Me cautivó su gran carisma. Y no me defraudó. Tuvo muestras de honradez extremas, de las que ya no se ven cuando de politicos hablamos. ¿Un ejemplo? Muy fácil. Constató ante notario sus propiedades para que todos los españoles las conocierámos y pudiéramos compararlas a las que tuviera cuando -en su día- dejara la politica. Me siguió fascinando cuando se supo que urdió encuentros con Carrillo buscando consenso. Pero sobre todo, me siguió convenciendo cuando declaraba, sin cansarse, que estaba al servicio de los españoles y su forma de proceder lo certificaba. Pero no le se dió el trato que merecia. Ni en su entorno ni desde fuera. Y se marchó...

Hoy, a las puertas de su partida definitiva, ha vuelto a unirnos. La inmensa mayoria de españoles hemos estado pendientes de sus últimas horas.  Su hijo, en una comparecencia pública anunciaba que le quedaban unas cuarenta y ocho horas de vida...Y,  a lo largo de esas horas, hemos podido escuchar "reales" memeces de un grupo de personas que en su día, le amargaron la existencia. Sus otrora detractaroes, han valorado y reconocido el papel que desempeñó en la historia de este pais nuestro y -aunque tarde- le han hecho justicia, pese a que  comparar esas declaraciones con sus actos para con Adolfo Suarez en aquellos años, resulte vomitivo. Así funcionan algunos-demasiados-de nuestros politicuchos...

Desde mi humilde espacio, mi agradecimiento a su esfuerzo, entrega y trabajo que posibilitó la transición.



Termino con unos versos de Machado que Adolfo Suarez citó en una de sus comparencias en las Cortes Españolas  allá por el año 1976...


¡Qué importa un día! Está el ayer alerto
al mañana, mañana al infinito,
hombres de España, ni el pasado ha muerto,
no está el mañana, ni el ayer, escrito. 


 Descanse en paz.



 ¡Ojalá algún día sepamos estar a la altura de su ejemplo!


LUPE (Maat)



3 comentarios:

Tracy dijo...

Descanse en paz.

Ester dijo...

Descanse en Paz, que se lo merece. Abrazo

Jeronimo Garcia Jorquera dijo...

No le voté. Ya se sabe, de joven uno miraba en otra dirección. Pero con la perspectiva de los años (y contemplando lo que hay a nuestro alrededor)hay que reconocer que fue un hombre de estado(no de partido), dialogante, valiente y honrado.
A ver si cunde el ejemplo.
Jerónimo