21 de julio de 2011

Este jueves, un relato: Sacrificio.

Es difícil calcular su edad pues su vestimenta despista lo suyo. Cubiertas de un hábito marrón oscuro, de textura áspera y austero, acuden cada martes y viernes a eso del mediodía a casa de Carmen quien, a causa de su enfermedad -Alzheimer- ha reñido con el agua. La hora del baño se había convertido en una verdadera pesadilla para su esposo que, ya entrado también en años, era incapaz de convencerla para visitar la ducha. Cuando Paz y Catalina llegan a su hogar, Carmen cambia por completo, se abandona en sus manos...Sin perder un minuto pero con toda la ternura imaginable, consiguen asearla. Una de las dos hermanas es la que se ocupa directamente de Carmen: habla con ella, se interesa por sus cosas, incluso algunas mañanas cantan viejas canciones que aún consigue recordar. Mientras, su compañera se dedica a organizar la ropa y, en silencio, ora. Es momento de agradecer a su Dios la oportunidad de estar juntas.

No piden ni admiten nada a cambio. Es su misión: dedicar su vida a facilitar la de los demás. Por eso, no es extraño encontrar a la puerta de su convento bolsas de alimentos que manos anónimas les hacen llegar. Alimentos de los que ellas viven y se dedican a repartir entre los que necesitan comer cada día y no disponen de ingresos suficientes para hacerlo. Son personas que, lejos de sus familias, convierten en suya cualquiera de las otras familias que les necesitan, con todo el sacrificio que ello supone. Su abnegación es total, movidas por el cariño hacia los demás que su inmensa fe les infunde.


Se que hay otros muchos sacrificios dignos de tener en cuenta. Pero con la que está cayendo, me ha apetecido traer este a mi blog. De vez en cuando, es bueno tener en cuenta a estas benditas almas y, a ser posible, ayudarlas a cumplir su misión, ya que viven con lo que los demás decidimos darles. Ni más ni menos...

Maat


Más sacrificios en:

http://thedailyplanetbloggers.blogspot.com/

16 comentarios:

Manuel dijo...

Maat, un BRAVO por trae a la palestra a esas personas que dedican su vida al servicio a los demás, sin esperar recompensa pública ninguna.
No estaría mal aprender un poco de ellas y tomarlas como modelo social y no los iconos que ahora parecen estar a la moda.
Un beso

Ana Galindo dijo...

Felicidades por tu entrada, y nuestro sentimiento más cálido para esas personas que dejan parte de su vida en ayudar a los demás desinteresadamente.

Un beso

Matices dijo...

Ofrecer, dar sin recibir, simplemente por ayudar a los demás sin esperar nada a cambio. Sacrifican su vida, aunque ellas no lo ven así, sino como un regalo de fe.
Besos

Primavera dijo...

Una noble causa donde implica mucho sacrificio dolor e impotencia ante tantas demandas de ayuda que cada vez son mayores..
Hermoso gesto de almas sacrificadas en beneficio de los mas desprotegidos.
Me gusta hacia donde has llevado el relato.
Primavera

San dijo...

Darte, ofrecer tu vida al servicio del otro no es tarea facil, sin embargo hay personas generosas hasta ese extremo. Estos dias cerca de donde residiamos habia una residencia de chicos y chicas discapacitados, quien dirigia esta residencia eran frailes pero quien trabajaba con ellos eran chicos y chicas jovencísimos, teniais que haberles visto llevarlos a la playa, algunos no podian mover de cuello para abajo y se dejaban rodar hasta la orilla del mar, los tomaban en sus brazos y les hacian flotar, Reian y jugaban como niños pequeños. Mis hijos de una edad parecida, se quedaron admirados de su entrega y generosidad, sus dias de vacaciones dedicados a otros jovenes menos afortunados que ellos, ¿sacrificio? entrega y con un amor inmenso, al menos eso era lo que transmitian. Realmente nos emocionamos y disfrutamos de ese dia con todos ellos.
Menos mal que el mundo no es solo un nido de indiferencia.
Besos Maat.

Neogeminis dijo...

Creo que el verdadero valor de lo que llamamos sacrificio es cuando nace del corazón y se da sin esperar nada a cambio. Un acto de verdadero amor al prójimo que no se ofrece como dádiva o como pretencioso acto de constricción.

Un abrazo.

TriniReina dijo...

Yo las llamo, a ellas (las que son como estas hermanas que describes) las monjas verdaderas.

Besos

alfredo dijo...

Admirable esta dedicación. Asoman los valores que realmente cuentan... generosidad, respeto y mucho cariño.

Una cara más del sacrificio, que sale del corazón.

Besos

yonky dijo...

Muy bien Maat por recordarnos la existencia de tan solidarios seres humanos a los cuales les debemos un inmenso respeto por su genorosidad y estos actos de amor al projimo.

Cariños

Pepe dijo...

Están ahí, son personas dedicadas a hacer algo menos dura la vida de sus semejantes. Lo hacen sin ostentación, callada y humildemente, tal vez por eso pase su labor tan desapercibida, tan poco relevante socialmente. Su vida es muy sacrificada aunque estoy segura que ellos/as, no lo perciben de esa manera.
Un abrazo.

Juan Carlos dijo...

Y tanto sacrificio. Y que buenas labores realizan.
Muy bien traído, besos Maat.

Tésalo dijo...

Yo también recibía algo de ese apoyo cuando estuve enfermo y me ingresaron algún tiempo. Esto fue de joven. También alguna sor me atendía muy bien en un centro de acogida en Santander hace ya de ello algunos meses.
Así es que te doy ahora la razón pues de biennacido es ser agradecido. Aparte de que es bien conocido.

Tésalo

CAS dijo...

Tu corazón se conmueve y le cuenta a tus letras de estas abnegadas y maravillosas mujeres. Me inclino con reverente gesto de humildad ante quien se entrega al prójimo por amor.
Precioso y merecido homenaje.

Un beso Maat y buen domingo.

Carmen Andújar dijo...

Hay personas dignas de admirar, que dedican toda su vida a los demás sin pedir nada a cambio, y estoy segura que para ellas no es un sacrificio sino es algo que lo hacen por amor.
Has hecho bien en traer este caso a tu blog.
Un abrazo

Balamgo dijo...

Me parece un merecido reconocimiento.
Abrazos.

Natàlia Tàrraco dijo...

Maat !!!olé!!!

No veo el "sacrificio" por ninguna parte, veo elección generosa que no pide aplausos ni reclama loores, veo generosidad verdadera y alegría al ofrecerla ¿sacrificio?
No habré entendido el concepto que de por sí, no entiendo.

Bien merece la pena esta aportación tuya, límpida, para despertarnos de ciertos olvidos.

Besitos marineros del norte.