31 de mayo de 2008

Rima IV

No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER


30 de mayo de 2008

Ahora vale la pena

Ahora vale la pena
Dios
se quedó dormido.

Todos sabemos que esto
no es
definitivo
que es una suerte loca
quizá un breve
delirio.

Ahora vale la pena
vivir
aunque haga frío
aunque la tarde vuele.
O no vuele.
Es lo mismo.

Ahora sí
pero luego
si Dios no se despierta
qué pasará
Dios mío.

MARIO BENEDETTI

29 de mayo de 2008

Soñé que tú me llevabas....

Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras,
hacia los montes azules,
una mañana serena.

Sentí tu mano en la mía,
tu mano de compañera,
tu voz de niña en mi oído
como una campana nueva,
como una campana virgen
de un alba de primavera.

¡Eran tu voz y tu mano,
en sueños, tan verdaderas!...
Vive, esperanza, ¡quién sabe
lo que se traga la tierra!

ANTONIO MACHADO


28 de mayo de 2008

Secreto

Nos pusimos de acuerdo.

Yo esperaba sin prisa por la esquina,
me hacia el despistado,
hablaba con el niño y los borrachos,
encendía un cigarro o compraba el periódico.

Aparenté no verte
llegar casi sin prisa,
arreglarte un momento en el descapotable,
abrir la puerta, subir hasta el segundo.

Yo despisté al portero de las barbas rojizas,
y allí,
sin los silencios
del joven que se enfrenta,
sin tu arbolado anillo de goleta
que surca el matrimonio,
a pesar de tus pieles y mi piel,
nos pusimos de acuerdo.

LUIS GARCÍA MONTERO

27 de mayo de 2008

Mónica

Hoy ha aumentado mi familia. Ha llegado Mónica. Es una niña muy deseada. Hija de una de mis sobrinas que es ahijada mía. Estoy feliz. Todo ha ido bien, y las dos, -mamá y niña- se encuentran estupendamente.

Anochecía cuando me ha llamado mi hermana, -la abuela-

-ya ha nacido Mónica. Me ha recordado cuando tú naciste. No había nacido nadie en la familia con ese pelo hasta hoy...

Imaginareis mi alegría. Superado el parto y una vez en su cuna, han empezado a buscarse parecidos...

No sé si alguna vez os he contado que soy la cuarta de los cuatro hermanos que somos. La única morena soy yo. Mis hermanos, son pelirrojos, como mi bisabuela. Y todos nuestros hijos han nacido castaños o rubios. Por eso me ha emocionado que esa cosita pequeña de 50 centímetros y 3.2oo kilos de peso, haya sacado una melena morena como yo cuando nací....

Y ahora, a criarla. Y a prepararla para la vida...que no es poco.

¡Bienvenida Mónica! Ya te queremos un montón. Desde hace nueve meses.

MAAT


Compensaciones...

Os aseguro que una de las tareas de la casa que más me cuesta "cumplir" es... planchar. Casi todas las semanas, voy con retraso. Y por si fuera poco, de vez en cuando, llega mi hijo con una amplia sonrisa y una bolsa en la mano: "te echan de menos, mamá...", y me entrega unas cuántas de sus camisas, que dicho sea de paso, son de una conocida marca "ecuestre", que cuestan lo suyo de planchar y que se arrugan con solo mirarlas. Pero no cambia de marca. Y mira que lo intento.

Pues bien. Cuando ya veo que no tengo salida, pues la zona destinada a la ropa en proceso de plancha se desborda, intento darme una compensación. Y preparo el terreno para que no sea tan costoso el esfuerzo. Ya llevo bastante tiempo, que para planchar, me acompaño de una buena película. Tuve un tiempo predilección por "La gata sobre el tejado de zinc". Me encantaba escuchar los diálogos una y otra vez que se producen en la familia protagonista de esa peli... Pero cuando vi "Memorias de Africa", sin dudarlo, cambié. Puedo recitar casi de memoria todo el guión de la película. La música, el paisaje, el argumento, y -¿para qué obviarlo?- Robert Redford, hacen que prácticamente mi ropa se planche "sola", incluso las camisas con marca ecuestre de mi querido hijo...Aunque mi final de película hubiese sido otro, la veo una y otra vez. Y no me canso. Y lo más importante, plancho. (Que remedio)


Viene todo esto a cuento porque ayer, Sydney Pollack, productor y director de Memorias de África, después de casi 50 años de carrera, encontró un obstáculo insalvable en su camino. Y marchó, rodeado de los suyos, quien sabe si a dirigir películas por el cielo... Y en mi espacio, he querido dedicarle un agradecido recuerdo.

Con Memorias de África, se ganaron 7 oscars, entre ellos uno al mejor director y otro a la mejor película. Siendo esto importante, para mi, cobra mucho más valor, el leer, entre las declaraciones de sus amigos, la que hizo de Sydney el actor George Clooney: "Sydney hizo el mundo un poco mejor...". Nada que añadir, ¿verdad?.

Con unas bellas imágenes de África y de la tribu de los Masáis, -que personalmente, alguna de ellas me han invitado a reflexionar sobre lo que poseo- y con el tema central de la película (oscar a la mejor banda sonora) , he montado un vídeo que espero os agrade. Ahí tenéis casi 6 minutos de "relax". ¡Disfrutarlo !






video


MAAT


26 de mayo de 2008

Muerte en el olvido

Yo sé que existo
porque tu me imaginas.
Soy alto porque tu me crees
alto, y limpio porque tu me miras
con buenos ojos, con mirada limpia.
Tu pensamiento me hace
inteligente, y en tu sencilla
ternura, yo soy también sencillo
y bondadoso.

Pero si tú me olvidas
quedaré muerto sin que nadie
lo sepa. Verán viva
mi carne, pero será otro hombre
-oscuro, torpe, malo-el que la habita...

ÁNGEL GONZÁLEZ

24 de mayo de 2008

Espero curarme de ti


Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más que una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes como te digo que te quiero cuando digo: "que calor hace", "dame agua", "¿sabes manejar?", "se hizo de noche"... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde", y tú sabías que decía "te quiero")

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

JAIME SABINES



22 de mayo de 2008

¡Quién supiera escribir!

Escribidme una carta, señor cura.
-Ya sé para quien es.
-¿Sabéis quien es, porque una noche oscura
nos visteis juntos?
-Pues.
-Perdonad, mas...
-No extraño ese tropiezo.
La noche...La ocasión...
Dadme pluma y papel.Gracias.Empiezo:
Mi querido Ramón:
-¿Querido?...Pero, en fin, ya lo habéis puesto...
-Si no queréis...
-¡Sí, sí!
-¡Que triste estoy! ¿No es eso?
-Por supuesto.
-¡Que triste estoy sin ti!
Una congoja al empezar me viene...
-¿Cómo sabéis de mi mal?...
-Para un viejo, una niña siempre tiene
pecho de cristal.
-¿Que es sin ti el mundo? Un valle de amargura.
¿Y contigo? Un edén.
-Haced la letra clara, señor cura,
que lo entienda eso bien.
-El beso aquel que de marchar a punto
te di..-¿Cómo sabéis?...
-Cuando se va y se viene y se está junto,
siempre...no os afrentéis.
-Y si volver tu afecto no procura,
tanto me harás sufrir...
-¿Sufrir y nada más? No, señor cura,
¡que me voy a morir!
¿Morir? ¿Sabéis que es ofender al cielo?...
-Pues si, señor; ¡morir!
-Yo no pongo morir- ¡Que hombre de hielo!
¡Quién supiera escribir!
Señor rector, señor rector! En vano
me queréis complacer,
si no encarnan los signos de la mano
todo el ser de mi ser.
Escribidle, por Dios, que el alma mía
ya en mí no quiere estar;
que la pena no me ahoga cada día...
porque puedo llorar.
Que mis labios, las rosas de su aliento,
no se saben abrir;
que olvidan de la risa el movimiento,
a fuerza de sentir.
Que mis ojos, que él tiene por tan bellos,
cargados con mi afán,
como no tienen quién se mire en ellos,
cerrados siempre están.
Que es, de cuantos tormentos he sufrido,
la ausencia el más atroz;
que es un perpetuo sueño de mi oído
el eco de su voz...
Que siendo por su causa, el alma mía
¡goza tanto en sufrir...!
Dios mío, ¡cuántas cosas le diría
si supiera escribir!»

RAMÓN DE CAMPOAMOR




21 de mayo de 2008

Quiéreme entera

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombras...
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca. Y gris, y verde, y rubia,
quiéreme día,
quiéreme noche...
¡Y madrugada en la ventana
abierta!

Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda...
o no me quieras!

DULCE MARIA LOYNAZ

20 de mayo de 2008

Elegia lamentable















Desde este mismo instante seremos dos extraños.
Por estos pocos días, quien sabe cuántos años...

Yo seré en tu recuerdo como un libro prohibido
-uno de esos que nadie confiesa haber leído.

Y así, mañana al vernos en la calle, al acaso,
tú bajarás los ojos y apretarás el paso,

y yo, discretamente, me cambiaré de acera,
o encenderé un cigarro, como si no te viera...

Seremos dos extraños desde este mismo instante.
Y pasarán los meses, y tendrás otro amante;

y, como eres bonita, sentimental y fiel,
quizás, andando el tiempo, te casarás con él.

Y ya, más que un esposo, será como un amigo,
aunque nunca le cuentes que has soñado conmigo,

y aunque, tras tu sonrisa de mujer satisfecha,
se te empañen los ojos, al llegar una fecha...

Acaso, cuando llueva, recordarás un día
en que estuvimos juntos y en que también llovía.

Y quizás no te pongas nunca más aquel traje
de terciopelo verde, con adornos de encaje.

O harás un gesto mío, tal vez sin darte cuenta,
cuando dobles tu almohada con mano soñolienta.

Y domingo a domingo, cuando vayas a misa,
de tu casa a la Iglesia, perderás la sonrisa...

¿Que más puedo decirte? Serás la esposa honesta
que abanica al marido cuando ronca su siesta;

y tras fregar los platos y destender las camas,
te pasarás las noches sacando crucigramas...

Y así, años y años, hasta que, finalmente,
te morirás un día como toda la gente.

Y voces que aún no existen sollozarán tu nombre.
Y cerrarán tus ojos los hijos de otro hombre.

No me importa quien pase después por un sendero,
si me queda el orgullo de haber sido el primero.

Y el vaso que embriagara mi ilusión o mi hastío,
aunque esté en otra mano, seguirá siendo mío.

Por eso puedes irte, mi pobre soñadora,
pues si el reloj se para, no detiene la hora,

y tú serás la misma de las noches aquellas,
aunque cierres los ojos para no ver las estrellas...

JOSÉ ÁNGEL BUESA


19 de mayo de 2008

Mi aliado, el mar.


Hoy, regresé junto al mar,
mi aliado,
a contarle mis penas del alma.

Sentada a su orilla
y de espaldas a la vida
necesitaba hablarle de ti,

-yo no sabía
que era tan fácil quererle
y se ha instalado en mi vida
y ya no sé vivir sin él-

¿quieres consuelo o consejo?
me respondió el bravo mar.

Sólo consuelo,
pues el consejo
no te lo voy a aceptar.

Salpicó una ola mi cara
queriéndomela besar,
a la vez que me decía:
no pongas trabas a amar.

-Ese no es el consejo
que creí me ibas a dar_

Miré de nuevo a la vida,
me iba a permitir....amar.

MAAT



18 de mayo de 2008

Dos cuerpos

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.

OCTAVIO PAZ


17 de mayo de 2008

Soneto del enemigo



El enemigo es siempre un centinela
que quisiera pillarnos en pecado
y como él nunca está desamparado
en la noche sin lumbre nos desvela

el enemigo es una ciudadela
en contra del futuro y del pasado
y aunque uno ya esté más acostumbrado
ningún rival es una bagatela

lo mejor es mirarlo frente a frente
no se vence al opuesto si se huye
sobre todo si cerca hay un abismo

después de meditarlo largamente
en un rapto sincero se concluye
que el enemigo es parte de uno mismo.

MARIO BENEDETTI

16 de mayo de 2008

Amor eterno


Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
como un débil cristal.
¡ Todo sucederá ! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.

GUSTAVO ADOLFO BECQUER



15 de mayo de 2008

Otoño en el parque

El otoño ha pelado los árboles
dejando montones de hojas secas
y ramas rotas en el suelo.
Camino por el parque
y mis pasos hacen crujir la hojarasca.
Los árboles han quedado pelados
y yo quisiera vestirlos de hojas de colores.


JUAN PEDRO CERRATO

14 de mayo de 2008

La voz

Por las mañanas, siempre que me es posible, sigo un programa de tv,- una tertulia matinal- que tiene despertado todo mi interés y, no es porque la persona que lo conduce tiene los ojos más bonitos de todos los que se asoman a la pantalla de nuestras casas, no, es porque es un programa que creo reúne las condiciones indispensables de todo buen programa de tv que se precie: entretener, informar, y formar...
Vicente Vallés, que es quien lo conduce, (el de los ojos más bonitos) ha conseguido hacer un programa con un formato dinámico en el que entrevista de una forma muy peculiar a todo un abanico de personas relacionadas con las noticias que se producen, compitiendo con la inmediatez de las ondas y, en su tertulia, tiene comentaristas de "todos los colores", -que ya es de agradecer en un medio de comunicación hoy día-, y que giran sus intervenciones alrededor de las noticias producidas "al día" , acompañadas de reportajes y entrevistas en exteriores...
Pues bien, todo esto viene a cuento de que hoy, uno de los reportajes que nos han ofrecido en el programa era sobre Frank Sinatra, "La voz", recordando que hoy se cumplían 10 años de la partida de este artista, el que parece ser, consiguió vivir "a su manera". El conductor del programa, ha citado una frase pronunciada por Sinatra: "Se vive la vida una vez y, como yo la vivo...con una es suficiente."
Al escuchar esto, se me ha ocurrido incluir hoy en mi blog un recuerdo para él. Y nada mejor que escuchar una de sus más bellas canciones ...

Para todos vosotros.... "La voz". (Altavoces a tope)


video



MAAT

13 de mayo de 2008

Versos 1210/1234 de Razón de Amor

Beso será. Parecen otras cosas.
Parecen tardes vagas, sin destino,
errantes por el tiempo: y nos esperan.
Al borde de los labios, de la vida,
se estremecen las palabras, nombres, síes,
buscándose su ser, y no lo encuentran;
retornan al silencio, fracasadas.
No querían hablar, lo que querían
es hablarte, y no estás.
Pero ellas, todo
esto que nada es, esto que vive
en tierra primavera distraída,
espera su cumplirse, cuando llegues.
Todo es labios, los míos o los tuyos,
hoy separados. Lo llamamos hojas,
brisa, tarde de abril, papel, palabras,
y esta gran soledad
de bocas solas con sus almas solas,
beso será, se encontrarán en beso,
dado por esos labios ardorosos
que se llaman la ausencia, cuando acaba.

PEDRO SALINAS




12 de mayo de 2008

La culpa es de uno

Quizá fue una hecatombe de esperanzas,
un derrumbe de algún modo previsto
ah, pero mi tristeza solo tuvo un sentido.

Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron.

Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo,
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad,
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor.

Con sólo un pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible,
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí no más lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha.

Creo que tenés razón,
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo.

Hace mucho, muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche, al espejo
y fue implacable como vos
más no fue tierno.

Ahora estoy solo,
francamente
solo.

Siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado

antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno

con los ojos bien secos
por si acaso

miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.

MARIO BENEDETTI


11 de mayo de 2008

De vez en cuando la vida...

Disfruto preparando sorpresas. Hoy, traigo hasta mi espacio una, para la persona más especial que hay en mi vida. No me ha sido difícil...Como eres un enamorado de los documentales de National Geographic, sólo he tenido que buscar algunas imágenes que junto a una de tus canciones preferidas, he convertido en un pequeño video que espero sea de tu agrado.

Hoy, hace años, que comenzamos a vivir juntos los "de vez en cuandos" que la vida ha ido poniendo a nuestro paso.

Con un montón de "tequieros"......

video

10 de mayo de 2008

Campanas


Cuando suenan las campanas
a las seis y treinta y dos
no pienso en lo que se atrasan
las oigo como un reloj

ellas me dicen que es cierto
que ya viejo como estoy
es lógico que no quiera
más cartas en el buzón

el almanaque en colores
lo explica mucho mejor
los años están pasando
y en su mochila voy yo

y no es que pasen ligero
cantando sin ton ni son
más bien contemplan curiosos
al fiel que sobrevivió

los golpes del campanario
me dan en el corazón
pero el corazón se calla
por un mínimo pudor

ya por fin/aunque atrasada
la campana se calló
y me esperan en la cama
sábana almohada y colchón.

MARIO BENEDETTI



9 de mayo de 2008

Tercer poema de la despedida

Llamarada de ayer, ceniza ahora,
ya todo será en vano,
como fijar el tiempo en una hora
o retener el agua en una mano.

Ah, pobre amor tardío,
es tu sombra no más lo que regresa,
porque si el vaso se quedó vacío
nada importa que esté sobre la mesa.

Pero quizás mañana,
como este gran olvido es tan pequeño,
pensaré en ti, cerrando una ventana,
abriendo un libro o recordando un sueño...

Tu amor ya está en el olvido,
pues, como un árbol en la primavera,
si florece después de haber caído,
no retoña después de ser hoguera;

Pero el alma vacía
se complace evocando horas felices,
porque el árbol da sombra todavía,
después que se han secado sus raíces;

y una ternura nueva
me irá naciendo, como el pan del trigo,
pensar en ti una tarde, cuando llueva,
o hacer un gesto que aprendí contigo.

Y un día indiferente,
ya en olvido total sobre mi vida,
recordaré tus ojos de repente,
viendo pasar a una desconocida...

JOSÉ ÁNGEL BUESA

8 de mayo de 2008

Para Elisa


Para que los leas con tus ojos grises,
para que los cantes con tu clara voz,
para que llenen de emoción tu pecho
hice mis versos yo.

Para que encuentren en tu pecho asilo
y le des juventud, vida, calor,
tres cosas que yo ya no puedo darles,
hice mis versos yo.

Para hacerte gozar con mi alegría
para que sufras tú con mi dolor,
para que sientas palpitar mi vida,
hice mis versos yo.

Para poder poner ante tus plantas
la ofrenda de mi vida y de mi amor,
con alma, sueños rotos, risas, lágrimas
hice mis versos yo.

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER



7 de mayo de 2008

Antonio Machado

Misterioso y silencioso
Iba una vez y otra vez,
Su mirada era tan profunda
que apenas se podía ver.
Cuando hablaba tenía un dejo
De timidez y de altivez.
Y la luz de sus pensamientos
Casi siempre se veía arder.
Era luminoso y profundo
Como era hombre de buena fe.
Fuera pastor de mil leones
Y de corderos a la vez.
Conduciría tempestades
O traería un panal de miel.
Las maravillas de la vida
Y del amor y del placer,
Cantaba en versos profundos
Cuyo secreto era de él.
Montado en un raro Pegaso,
Un día al imposible fue.
Ruego por Antonio a mis dioses,
Ellos le salven siempre.
Amén.

RUBÉN DARÍO

6 de mayo de 2008

Y su mirada...

Desbordó todos los caminos.
Rodeó la frontera de la razón.
Rozó mis labios
y entreabiertos los encontró.
Su mirada,
rompió la oscuridad.
De luz inundó mis sentidos,
cuántos tequieros en cada latido,
cuánto amor escondido en su mirada,
cuántas caricias bordadas
y cuánta ternura
de su cuerpo a mi boca
enredada.



AKER



Aker es un poeta, "un juntador de letras" como él mismo se define, con el que coincido algunas noches en una sala de poesía que visitamos. Amablemente, me ha prestado alguno de sus poemas para mi blog... Espero que os agraden.

Gracias, Aker.

MAAT


5 de mayo de 2008

Soleares


Tú eres buena y eres mala;
pero como te quería,
toíto te lo pasaba...

Toíto te lo pasaba...
Y, ahora, como no te quiero,
se acabó lo que se daba.

La veredita es la misma...
Pero el queré es cuesta abajo,
y el olvidar, cuesta arriba.

Tu calle ya no es tu calle:
que es una calle cualquiera,
camino de cualquier parte.

MANUEL MACHADO

4 de mayo de 2008

El Ama

Yo aprendí en el hogar en que se funda
la dicha más perfecta,
y para hacerla mía

quise yo ser como mi padre era
y busqué una mujer como mi madre
entre las hijas de mi hidalga tierra.

Y fui como mi padre, y fue mi esposa
viviente imagen de la madre muerta.
¡Un milagro de Dios, que ver me hizo

otra mujer como la santa aquella!

Compartían mis únicos amores
la amante compañera,
la patria idolatrada,
la casa solariega,
con la heredada historia,
con la heredada hacienda.
¡Que buena era la esposa
y que feraz la tierra!


¡Que alegre era mi casa

y que sana mi hacienda,
y con que solidez estaba unida

la tradición de la honradez a ellas!

Una sencilla labradora, humilde,
hija de oscura castellana aldea,

una mujer trabajadora, honrada,
cristiana, amable, cariñosa y seria,
trocó mi casa en adorable idilio

que no pudo soñar ningún poeta.

¡Oh, como suaviza
el penoso trajín de las faenas

cuando hay amor en casa
y con él mucho pan se amasa en ella
para los pobres que a su sombra viven,
para los pobres que por ella bregan!

¡Y cuánto lo agradecen, sin decirlo,
y cuánto por la casa se interesan,
y cómo ellos la cuidan,

y cómo Dios la aumenta!
Todo lo pudo la mujer cristiana,

logrólo todo la mujer discreta.

La vida en la alquería

giraba en torno a ella
pacífica y amable,
monótona y serena...

¡Y cómo la alegría y el trabajo
donde está la virtud se compenetran!

Lavando en el regato cristalino,

cantaban las mozuelas,
y cantaba en los valles el vaquero,
y cantaban los mozos en las tierras,

y el aguador camino de la fuente,
y el cabrerillo en la pelada cuesta...
¡Y yo también cantaba,

que ella y el campo hiciéronme poeta!

Cantaba el equilibrio
de aquel alma serena
como los anchos cielos,
como los campos de mi amada tierra;
y cantaba también aquellos campos,
los de las pardas, onduladas cuestas,
los de los mares de enceradas mieses,
los de las mudas perspectivas serias,
los de las castas soledades hondas,

los de las grises lontananzas muertas...

El alma se empapaba

en la solemne clásica grandeza
que llenaba los ámbitos abiertos

del cielo y de la tierra.

¡Que plácido el ambiente,

que tranquilo el paisaje, que serena
la atmósfera azulada se extendía
por sobre el haz de la llanura inmensa!


La brisa de la tarde
meneaba, amorosa, la alameda,
los zarzales floridos del cercado,
los guindos de la vega,
las mieses de la hoja,
la copa verde de la encina vieja...
¡Monorrítmica música del llano,
que grato tu sonar, que dulce era!

La gaita del pastor en la colina
lloraba las tonadas de la tierra,

cargadas de dulzuras,
cargadas de monótonas tristezas,
y dentro del sentido
caían las cadencias
como doradas gotas
de dulce miel que del panal fluyeran.

La vida era solemne;

puro y sereno el pensamiento era;
sosegado el sentir, como las brisas;
mudo y fuerte el amor, mansas las penas
austeros los placeres,

raigadas las creencias,
sabroso el pan, reparador el sueño,

fácil el bien y pura la conciencia.

¡Que deseos el alma
tenía de ser buena,
y cómo se llenaba de ternura
cuándo Dios le decía que lo era!



II

Pero bien se conoce

que ya no vive en ella;
el corazón, la vida de la casa
que alegraba el trajín de las tareas,
la mano bienhechora

que con las sales de enseñanzas buenas
amasó tanto pan para los pobres
que regaban, sudando, nuestra hacienda.

¡La vida en la alquería

se tiñó para siempre de tristeza!

Ya no alegran los mozos la besana
con las dulces tonadas de la tierra,
que al paso perezoso de las yuntas
ajustaban sus lánguidas cadencias.


Mudos de casa salen,
mudos pasan el día en sus faenas,
tristes y mudos vuelven;

y sin decirse una palabra cenan;
que está el aire de la casa
cargado de tristeza
y palabras y ruidos importunan
la rumia sosegada de las penas.


Y rezamos, reunidos, el Rosario,
sin decirnos por quién..., pero es por ella.
Que aunque ya no su voz a orar nos llama,
su recuerdo querido nos congrega,
y nos pone el Rosario entre los dedos

y las santas plegarias en la lengua.

¡Que días y que noches!
¡Con cuánta lentitud las horas ruedan
por encima del alma que está sola
llorando en las tinieblas!

Las sales de mis lágrimas amargan

el pan que me alimenta;
me cansa el movimiento,
me pesan las faenas,
la casa me entristece
y he perdido el cariño de la hacienda.

¡Que me importan los bienes
si he perdido mi dulce compañera!

¡Que compasión me tienen los criados
que ayer me vieron con el alma llena

de alegrías sin fin que rebosaban
y suyas también eran!

Hasta el hosco pastor de mis ganados,

que ha medido la hondura de mi pena,
si llego a su majada

baja los ojos y ni hablar quisiera;
y dice al despedirme: "Ánimo, amo;
haiga mucho valor y haiga pacencia..."

Y le tiembla la voz cuando lo dice,

y se enjuga una la´grima sincera,
que en la manga de la áspera zamarra
temblando se le queda...


¡Me ahogan estas cosas,
me matan de dolor estas escenas!


¡Que me anime, pretende, y él no sabe
que de su choza en la techumbre negra
le he visto yo escondida

la dulce gaita aquella
que cargaba el sentido de dulzuras
y llenaba los aires de cadencias!...
¿Por qué ya no la toca?
¿Por qué los campos su tañer no alegra?


Y el atrevido vaquerillo sano
que amaba a una mozuela
de aquellas que trajinan en la casa,
¿Por qué no ha vuelto a verla?

¿Por qué no canta en los tranquilos valles?
¿Por qué no silba con la misma fuerza?
¿Por qué no quiere restallar la honda?
¿Por qué esta muda la habladora lengua,

que al amo le contaba sus sentires
cuando el amo le daba su licencia?

¡El ama era una santa!...
me dicen todos, cuando me hablan de ella.

¡Santa, santa!, me ha dicho

el viejo señor cura de la aldea,
aquel que le pedía
las limosnas secretas

que de tantos hogares ahuyentaban
las hambres, y los fríos, y las penas.

¡Por eso los mendigos
que llegan a mi puerta
llorando se descubren

y un padrenuestro por el alma rezan!

El velo del dolor me ha oscurecido
la luz de la belleza.
Ya no saben hundirse mis pupilas

en la visión serena
de los espacios hondos,

puros y azules, de extensión inmensa.

Ya no sé traducir la poesía,
ni del alma en la médula me entra
la intensa melodía del silencio
que en la llanura quieta
parece que descansa,

parece que se acuesta.

Será puro el ambiente, como antes,
y la atmósfera azul será serena,
y la brisa amorosa

moverá con sus alas la alameda,
los zarzales floridos,
los guindos de la vega,
las mieses de la hoja,
la copa verde de la encina vieja...

Y mugirán los tristes becerrillos,
lamentando el destete, en la pradera,
y la de alegres recentales dulces,
tropa gentil, escalará la cuesta

balando plañideros
al pie de las dulcísimas ovejas;

y cantará en el monte la abubilla
y en los aires la alondra mañanera
seguirá derritiéndose en gorjeos,
musical filigrana de su lengua...


Y la vida solemne de los mundos
seguirá su carrera

monótona, inmutable,
magnífica, serena...

Más ¿que me importa todo,
si el vivir de los mundos no me alegra,
ni el ambiente me baña en bienestares,
ni las brisas a música me suenan,
ni el cantar de los pájaros del monte
estimulan mi lengua,
ni me mueve a ambición la perspectiva
de la abundante próxima cosecha,
ni el vigor de mis bueyes me envanece,
ni el paso de caballos me recrea,

ni me embriaga el olor de las majadas,
ni con vértigos dulces me deleitan

el perfume del heno que madura
y el perfume del trigo que se encera?

Resbala sobre mí sin agitarme
la dulce poesía en que se impregnan

la llanura sin fin, toda quietudes,
y el magnifico cielo, todo estrellas.

Y ya mover no pueden
mi alma de poeta,
ni las de mayo auroras nacarinas
con húmedos vapores en las vegas,
con cánticos de alondra y con efluvios

de rociadas frescas,
ni éstos de otoño atardeceres dulces
de manso resbalar, pura tristeza
de la luz que se muere

y el paisaje borroso que se queja...
ni las noches románticas de julio,
magníficas, espléndidas,

cargadas de silencios rumorosos
y de sanos perfumes de las eras;
noches para el amor, para la rumia
de las grandes ideas,
que a la cumbre al llegar de las alturas
se hermanan y se besan...

¡Cómo tendré yo el alma,

que resbala sobre ella
la dulce poesía de mis campos
como el agua resbala por la piedra!

Vuestra paz era imagen de mi vida,
¡oh, campos de mi tierra!
Pero la vida se me puso triste
y su imagen de ahora ya no es esa:
en mi casa, es el frío de mi alcoba,
es el llanto vertido en las tinieblas;
en el campo, es el árido camino
del barbecho sin fin que amarillea.

... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ...

Pero yo ya sé hablar como mi madre,
y digo como ella
cuando la vida se le puso triste:
"¡Dios lo ha querido así! ¡Bendito sea!"

JOSÉ MARÍA GABRIEL Y GALÁN