12 de abril de 2013

Este jueves, un relato: Mensaje en una botella





Si esta semana, tuviera que enviar un mensaje en una botella, sin lugar a dudas sería escueto. Tan solo una palabra ocuparía el pedazo de papel que liaría con ternura a un lazo azul cielo,  después de depositar un cálido beso para el posible destinatario...¡Gracias!

Por motivos familiares, he tenido que realizar un viaje a Extremadura. He cruzado España de este a oeste y, estas son algunas de las razones de mi hipotético mensaje:

1) Ha sido un verdadero regalo disfrutar del paisaje. El campo estaba exultante de verdes, en el tono que imaginar podais. Imposible señalar el más bello. Las montañas, incapaces de almacenar más agua, rezumaban el preciado líquido por sus laderas, dando origen a caprichosos riachuelos que avanzaban sembrando vida por sus orillas. Sosegados rebaños pastando al sol, después de interminables jornadas lluviosas. Parejas de cigüeñas, cuidando sus nidos en desabrigados árboles observando impasibles nuestra presencia. A lo lejos, la sierra de Gredos luciendo engalanados picos cubiertos de nieve en pugna con algodonosas nubes por exhibir mayor blancura. He escuchado a hombres del campo suspirar por la siembra pendiente y he visto en sus cansados ojos, una lucecita de esperanza mientras levantaban la vista al cielo, reconfortados porque los amenazantes nubarrones, habían tomado otros rumbos...










2) He sentido una de las emociones más gratas de mi vida, al llevar en  brazos a mi sobrino-nieto Alberto ante la imagen de la Virgen de Guadalupe, para que recibiera las aguas bautismales. El pasado mes de Julio os hablé de él. Nació antes de tiempo por imperiosa decisión médica, después de una gestación con problemas y con muy poco peso. Viéndolo luchar aquellos días en la UCI, me dió el pálpito de que, como buen extremeño, iba a ser un conquistador notable, esta vez, de vida. Y lo ha sido. Prácticamente ha superado todos los problemas de salud con los que llegó al mundo. Ha alcanzado el peso y tamaño de su edad y es un bebé feliz. Ha tenido una aliada infatigable en esta batalla, su madre. El tesón de ambos, ha dado su fruto. Y los que les queremos, estamos orgullosos de ellos.

Este es Alberto. Con tan solo mirarlo, ya te conquista el corazón.


Han sido pocos días, pero intensos de emociones. Y por eso, me siento agradecida. Muy agradecida. O sea que, a quien correspoda, ahí va el mensaje de mi botella: ¡GRACIAS!


LUPE


Más mensajes embotellados en el blog de Encarni




11 comentarios:

San dijo...

Ya el nombre define a este luchador. Es maravilloso verle tras superar sus primeras dificultades. En cuanto a tu mensaje Lupe, nada mas bello que saber agradecer todas las atenciones y el cariño de aquellos que nos acogen con los brazos abiertos.
Un abrazo.

Neogéminis dijo...

Qué bueno es tener algo tan intenso y optimista como para depositar como mensaje en una botella!
Lindos ojos tiene Alberto!
=)
Un besote

*L* dijo...

Positivo y precioso mensaje. :) Acostumbrados, como estamos, a recibir tantos y tantos mensajes de carácter negativo... ¡Gracias por ese regalo que nos haces!

De repente me han dado ganas de convertirme en cuasi-caníbal porque ¿sabes? me comería a tu sobrino-nieto enterito. :D A besos, claro. ^_^ Cosita guapaaaaaaaaaa!!! ❤

Muchos besos, Lupe, para el pequeño Alberto por duplicado y sin comérmelo literalmente, eh? ;)

Natàlia Tàrraco dijo...

Ayy Lupita mía, qué satisfacciones nos da la vida, ese tiempo maravilloso, esa primavera, y lo mejor de todo, esa criaturita, Alberto que mira como curiosillo, para comérselo.
No podía enviarnos mejor mensaje, felicitaciones y besitos para el bebé y para la familia entera.

casss dijo...

Es uno de los mensajes mejores de dar y de recibir.
Sin embargo a veces se nos olvida decirlo o no llega a tiempo.

En todo caso, me alegro por verte agradecida y te agradezco por lo bueno que he recibido de ti.

Besos.

Encarni dijo...

Y no es para menos Lupe, has estado en buena compañía, con unos hermosos paisajes con familia y ese niño que está para comerle los mofletes. Me alegro mucho por ti y por este mensaje lleno de optimismo y gratitud.


Un abrazo grande.

Sindel dijo...

Es un mensaje hermoso, lleno de cosas lindas, de luz y de esperanza. Y con una carga extra de amor a la vida ya los seres queridos.
Un abrazo.

Carmen Andújar dijo...

Guapísimo Alberto. Es para dar las gracias, después de todo lo que nos has dicho. Esa palabra lo dice todo.
Preciosas palabras amiga
Un beso

Juan Carlos dijo...

Mensajes de vida en todo caso, esa del guapo Alberto, un bebé con personalidad, esa mirada tiene algo.
Y esa vida que ha regado por el interior, verdeando el paisaje que suele ser amarillo. Por cierto, esta semana el Tajo ha bajado mucho el nivel, a ojo, poco mas de un metro a su paso por Aranjuez.
Besos, amiga.

juliano el apostata dijo...

¿género del escrito? DE VIAJES. y sabes, lupe, escribir a cerca de la realidad tiene algo de bueno, no, tiene un mucho de bueno:¡has vivido eso! no digo con ello que al escribir en ficción no se viva, pues el buen escritos o el malo, el escritor, al fin y al cabo, debe vivir lo que escribe, por que si no, vamos de cojones , y apaga y vámonos.
en cuanto al campo que has visto...joderse, ese es el que veo últimamente por mis lares. y más esta última semana en la que he salido a dar pedales a diario aprovechando la subida de temperaturas. está el campo superiooor.
en cuanto al sobrino-nieto...venpacáquetecomoabesosososos.
medio beso, lupe.

Matices dijo...

No me extraña que des las gracias es un muñeco...
Lo que si me ha llamado la atención es ese cambiar del paisaje según avanza el viaje, y que va mejorando según avanzas, como si la primavera se mostrara a tus ojos, supongo que también influyen los momentos de alegrías que se esperan vivir...

Besos, a disfrutar de ese peque!!