15 de noviembre de 2011

Los jueveros, en Valencia



A las once de la mañana, el sol, cómplice, lucia esplendoroso sobre la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. Con una puntualidad anglosajona el grupo de jueveros se encontraba en el lugar indicado por los organizadores del evento, Cas y Alfredo.

Risas, abrazos, emociones y alegría se entremezclaban con los recién llegados. Cuando me uní a la peña casi estaba colgado el cartel de "completo". Tan solo nos faltaba la presencia de Verónica y José Antonio que desde tierras castellonenses venían flanqueados por sus hijos, Caterina y Julio que, sin lugar a dudas, dieron un toque de algazara a lo largo de la mañana.

Gus, pieza clave entre nosotros -distinción ganada a pulso por méritos propios- llegaba desde Barcelona en tren, sobre las doce. Nos hicimos la ilusión de que, al final, vendría acompañado de Mar, pero no fue posible. Llego solo, pero eso si, hecho un Dandy, con su camisa blanca y corbata multicolor a juego con los pantalones... Y ya estábamos todos.

Fue una sorpresa para mí conocer al grandote de Pepe, con su sonrisa puesta la mayor parte del día y a su discreta esposa, Toñi, que nos miraba sin perder detalle. Otra de las caras nuevas fue la de Matices, que se sumó a la fiesta bloguera, así como Carlos, al que tampoco conocía y el que pacientemente se dedicó a recoger los correos de todos nosotros para hacer una lista de uso común. Compartí lugar en la mesa con Isabel-Romana y su esposo, un excelente conversador. Frente a mi, disfruté nuevamente de la compañía de Medea y Manuel. Ella, un puro torbellino que garantiza el entretenimiento a cuantos la rodean, y que aún sigue "perdiéndose" de vez en cuando, con pitillo en mano... Él, con su cámara en ristre, inmortalizando el momento.

Como en toda reunión de amigos no faltaron las canciones. Cas arrancó las primeras notas y Medea y Cris no dudaron en hacerle el coro en aquello de: Al Uruguay, guay, yo no voy, voy, porque temo naufragarrrrr. No imaginábamos que tan solo era el preludio de lo que tendría lugar horas más tarde. ¡Apoteósico!



El rato de la comida se me pasó en un pis pas. Es lo que suele ocurrir cuando estás entre gente maja y, os aseguro, que los jueveros lo son. Natalí nos sorprendió con un cuadernillo personificado de sus intervenciones en "Los jueves, un relato". Se dio un buen curro y una vez más, y desde aquí, mi agradecimiento. Es un entrañable recuerdo de ella y de su esposo Ferran, que seguro le ha ayudado algo en la sorpresa. Cas y Alfredo nos obsequiaron con un pin para la nevera con vistas de Valencia y un marca libros con el logo de los jueveros. ¡Ahí es !

El menú fue intachable. Y si queda alguna duda, preguntarle a Juan Carlos, que como un buen sabueso comensal, rastreó la mesa en busca de la fuente de arroz del senyoret, dispuesta para repetir plato..

Las pocas horas que pude dedicar a estar con los jueveros fue una autentica gozada. Es difícil de explicar el sentimiento que te invade cuando ante ti, tienes a esas personas a las que tan solo conoces a través de sus letras y que un buen día, puedes ver sus rostros, escuchar su voz, estrechar las manos con las que escriben o, fundirte con ellas en cálidos abrazos. Es realmente gratificante.

Eché de menos a Mar, a San y José Ignacio que no pudieron acudir por cuestiones familiares. También me hubiera gustado encontrarme de nuevo con Tésalo, y con Celia, y como no, con María José de las Morenas como la llama Gus... Espero que pronto repitamos la experiencia y a ver si es posible que, esa vez, estemos todos.

Alguien apuntó un nuevo destino....Zamora. Y no miro a nadie.

Gracias a cada uno de vosotros, por todo.

Maat




4 comentarios:

San dijo...

Maat ya sabes, con las maletas hechas me quedé, pero con vuestras estupendas descripciones de ese dia entrañable lo he sentido y vivido igual, igual que si de vuestro brazo hubiese paseado por esa Valencia maravillosa. Espero que ese nuevo destino que apuntas, bueno ese u otro no se haga de esperar, porque espero esos abrazos, dar y recibir.
Un beso linda Maat.

Celia dijo...

Querida Maat. Gracias por acordarte de todos los que no hemos podido asistir. Eres un sol.
Siento envidia de no estar con todos vosotros, pero... en tiempo pasa rápido y podremos estar juntos ¿En Zamora? Eso es bueno. Me pilla cerquita.
Un besazo.

CAS dijo...

Querida Maat:así tal cual lo has relatado se sucedieron las horas(solo un detalle, el pin y el marcador fueron idea y realización conjunta de de los de Daily, al César lo que es del César. Eso sí, reivindico la autoría del logo juevero, jajaj)

También me hicieron falta los amigos que pensaban ir y no pudieron hacerlo (aunque con Mar tuve el enorme gusto de verla en Barcelona) y a los demás jueveros y blogueros, siempre nos quedan los deseos y la ilusión de poderlos abrazar, porque cada uno ocupa un lugar importante en esta especial reunión.
A ti te agradezco el cariño que me es tan grato recibir y devolver y quedo para que un día no muy lejano me lleves a conocer tu Culleras.
besos enormes y achuchones de los míos.

Isabel Barceló Chico dijo...

Me encantó conocerte y pasar unas horas en tan buenísima compañía. Un día radiante para un grupo no menos luminoso. Espero tener en algún momento de oportunidad de reencontrarte. Te incluyo en mi blogroll.Un abrazo.