4 de noviembre de 2010

Os presento a Diana.



Diana llegó a mi familia el pasado 28 de Octubre, una semana antes de lo previsto. Es la segunda hija de mi sobrina-ahijada Paula. Una ligera contrariedad, en la recta final de su embarazo, aconsejó su ingreso en la clínica para tenerla en observación. Por la tarde, acudí a su lado para hacerle un rato de compañía. Comenzaba a atardecer cuando la cría envió claras señales de que estaba decidida a nacer ya. Aunque no nos dieron demasiadas explicaciones, todo hacia suponer que no iba a ser un parto sencillo, entre otras cosas, por la posición que presentaba el feto. Venia de cara.

Decidí quedarme con mi sobrina y su esposo y os aseguro que viví una de las experiencias más bonitas de mi vida. Ya comencé a emocionarme cuando Paula me pidió que eligiera la ropa que había que llevar al quirófano para vestir a Diana en cuanto naciera. El momento en el que decidieron bajarla a la sala de dilatación nos pilló a las dos solas en la habitación y me fui de acompañante. Al entrar en el ascensor las piernas no me respondían. Un cúmulo de sensaciones me invadían. Por un lado, la preocupación de que todo saliese bien unido al deseo de que madre e hija sufrieran lo menos posible. Por el otro, el pensar que en unas horas tendríamos a Diana en nuestros brazos me llenaba de gozo y ansiedad. Imposible contener las primeras lágrimas de la noche.

Tras cinco interminables horas, a Paula la trasladaron al paritorio. Su esposo la acompañó y yo me quedé a la puerta del quirófano siguiendo todo el proceso. No fue un parto fácil. El potente lloro de la recién nacida nos hizo respirar con alivio y un rosario de más lágrimas de emoción surcaron mi rostro.
A Diana no le hizo ninguna gracia ni los azotes de "bienvenida", ni esa primera ducha que Victoria -matrona sumamente eficiente- le dispensó implacable. Y así nos lo hizo saber en las siguientes tres horas por medio de su intermitente y sonoro llanto. Con la intención de que mi sobrina reposara un rato y se recuperara -en lo posible-del trance sufrido, decidí "pasear" con Diana en brazos y funcionó. Madre e hija descansaron un rato y yo conseguí despertar a mi brazo izquierdo que se había quedado profundamente dormido. (Diana pesó 3.400).


Os aseguro que no es pasión de tía-abuela. Diana es preciosa. Esta semana nos ha tenido un poco preocupados porque debido al severo régimen al que sometieron a su madre durante el embarazo por una diabetes gestacional, los valores de glucosa del la cría han estado demasiado bajos. Afortunadamente se ha superado el problema y -de momento- es una niña muy buena.

Como os decía al principio, ha sido una bonita e inolvidable experiencia la que he vivido con el nacimiento de Diana. Me siento una privilegiada por la oportunidad que he tenido de constatar tan de cerca de un verdadero milagro. El milagro de la VIDA.

Maat

19 comentarios:

Balamgo dijo...

Toda vida nueva en sí es un acontecimiento. Qué bonito lo has descrito. Felicidades para los padres y también para ti.
Saludos.

LUNA dijo...

No hay otro milagro que sea comparable...
Bueno, si, cuando es el de tus hijos y TUS NIETAS....

Primero, enohrabuena a Diana, por haber venido a este mundo (bueno....es que soy muy optimista) pero lo que si es digno de enhorabuena es el que haya tenido la suerte de venir al mundo en una familia que la va a rodear de amor, de cariño, de desvelos y que sus necesidades estarán cubiertas, que no es poco, sobretodo las necesidades de amor, de cobijo, de protección de desvelos y educación...vaos, las del alma.
Y las físicas también.
Además es deseada, bienvenida y bienaventurada...
Enhorabuena a ti Maat, por esa experiencia, que, a nuestra edad, es MARAVILLOSA!!!!!!!!!!

A disfrutarla, quererla, amarla, y ver cada dia como va estrenando nuevas experiencias.
Un besito muy grande a todos.
Por cierto, ES GUAPÍSIMA!!!!!!!!!!!

Verónica Marsá dijo...

Enhorabuena a todos y todas de la familia! Un regalo de la divinidad siempre es el mejor! Felicidades, mecedora! Nada mejor que unos brazos tiernos para sentirse bien la chicquitina.

Un beso.

Annick dijo...

Que gran felicidad ser abuela ( o tia-abuela ).
Me alegro mucho por ti y mi enhorabuena para toda la familia .

Besos desde Málaga.

gustavo dijo...

lo del internete, maat, es todo ....es la hostia,,,,me expreso asi por que asi es como hablo y asi ...asi..bueno, que asi soy yo...el caso es que te decia,maat, que esto de internete es la hostia...uno asiste sin pretenderlo al nacimientos de criaturas con mas frecuencia de la que en este pueblo acaece...y es un privilegio haberte leido y haber compartido algo de lo que tu compartiste maat...
besos.

Lujo dijo...

Holaaa Maat,
Es una preciosidad. Parece una muñequita...
Chiquita, es impresionante tu forma de relatar lo acontecido. Me he emocionado, de corazón.
Os deseo lo mejor...
Mil abrazotes enormes para tod@s!
(Uy, me he emocionado un montón)

Trini dijo...

Enhorabuana, Maat, por Diana y por la experiencia. Aunque con menos problemas, casi viví lo mismo con mi hermana pequeña, cuando dio a luz a su primera hija, y puedo asegurar que fue uno de los momentos más emotivos de mi vida oir ese primer llanto.

Que disfrutéis con Diana

Besos

mar dijo...

Hola Maat.
¡Que bonito es cuando llega un miembro nuevo a la familia!.
No hay nada comparable a ser testigo de como un ser tan indefenso y fragil en su nacimiento se va convirtiendo en una personita gracias al amor y cuidado que le dedican, es algo maravilloso poder ser parte de ese milagro.
Muchas felicidades para ti, por disfrutar de ese momento y contarnoslo de forma tan bella, y sobre todo para Diana que ha tenido la suerte de ser tan bien recibida.
Que disfruteis mucho de ella.
Un beso de Mar

¡Ah! y tienes razón, no es pasión de tia-abuela, Diana es realmente preciosa.

Mar dijo...

felicidades Maat. Disfrútalo.
Besos

MAJECARMU dijo...

Maat,gracias por tu visita,que me ha alegrado un montón...!
Y ahora llego y me encuentro con este "milagro"que a todos nos conmueve y nos alienta...LA VIDA...!
Dios bendiga con DIANA a toda la familia y a tí por compartir con nosotros.
Mi abrazo inmenso,amiga.
M.JESÚS

Mimí- Ana Rico dijo...

Parece una de esas cosas que no se olvidan, Matt.

Un abrazo

Mistral dijo...

Hola Maat, muchísimas felicidades para todos.

feliz fin de semana

Ricardo Miñana dijo...

Hay que ver lo que tiene que pasar una madre en el parto, el padre tambien sufrira, pero madre solo hay una.
muchas felicidades para ti y para tu sobrina, que disfruteis con Diana.
feliz semana.
un beso.

Manuel dijo...

De blog en blog y llego al tuyo para leer una gran noticia, la renovacion del milagro de la vida, de como millones de circunstancias se ponen de acuerdo para lograr una nueva vida, dicho sea de paso tan bonita!!!!!!
Enhorabuena a los padres, al hermano/a de Diana y desde luego a ti que ha empezado disfrutando de su primer dia de vida

Neogeminis dijo...

Felicidades por esta preciosa muñequita!...un verdadero regalo del cielo! :D

CAS dijo...

Maravilloso momento, hasta me dan ganas de vivirlo.... es que estar en esos momentos da tantos deseos de estar vivos!!!!

Diana es preciosa, y no lo digo como cibertíabuela, lo digo por lo que se ve en la foto, ta? jajaj


UN BESOTE A TI Y FELICIDADES PARA TODOS!!

Abuela Ciber dijo...

Realmene son experiencias únicas, en lo personal me dan alas para seguir, ver esos hermosos pimpollos abriendose a la vida y solo pidiendo amor.

Gracias por siempre estar!!!!

Te deseo una semana de ensueño

Cariños
..........
Frase de la semana: "Miro el presente porque es donde pasaré el resto de mi vida."
...
En lo personal creo que es importantes construirse un presente acorde a nuestros sentires no????

Natàlia Tàrraco dijo...

!Diana! diosa cazadora, bellísimo nombre para esta dulce niñita, que su vida esté llena de aciertos, de dianas positivas.
Felicidades tía, madre y padre, !fortuna! para Diana.

Pepe dijo...

Pocas cosas, es es que hay alguna, más hermosas que el nacimiento de una nueva criatura. Soy padre de cuatro hijos y conozco esa maravillosa sensación.
Enhorabuena por esa preciosa niña. A tí y a sus padres.