31 de julio de 2007

Quizás


Quizás te diga un día que dejé de quererte
aunque siga queriéndote más allá de la muerte
y acaso no comprendes que en esta despedida
aunque el amor nos une nos separa la vida.

Quizás te diga un día que se me fue el amor
y cerraré los ojos para amarte mejor
porque el amor nos ciega, pero vivos o muertos
nuestros ojos cerrados ven más que estando abiertos.

Quizás te diga un día que dejé de quererte
aunque siga queriéndote más allá de la muerte
y acaso no comprendas que en esta despedida
nos quedaremos juntos para toda la vida.

JOSÉ ÁNGEL BUESA

30 de julio de 2007

Canción del transeunte




Te envidio, hombre que pasas en el atardecer;
hombre de un solo anhelo y una sola mujer.

Sin que nadie te mire, sin que nadie te hable,
pasas, con tu sonrisa de animal saludable.

Desde tus pasos firmes hasta tu erguido pecho,
transpira por tus poros un hombre satisfecho.

Nunca miras las nubes que van quien sabe dónde...
Tu alma nada pregunta. Tu alma nada responde.

Y acaso, hombre que pasas, nos vemos día a día,
yo, envidiando tu suerte; tú envidiando la mía...

JOSÉ ÁNGEL BUESA


29 de julio de 2007

Soneto (De Guillermo de Almeida)

"Esa mujer que yo he de amar un día
será tan clara, tan gentil y bella,
que pensaré que descendió una estrella
para llenar de luz mi alma vacía.

Cuando ella pase, loco de armonía,
se irá mi corazón en pos de ella,
y el celeste perfume de su huella
me embriagará de su ensueño..."

Esto decía,
cuando alguien me llamó. Y vi a lo lejos,
clara, gentil y bella, a los reflejos
crepusculares, una estrella triste.

Y una voz dijo: "Te besé la frente,
pero soñabas tan profundamente,
mi pobre soñador, que no me viste..."

JOSÉ ÁNGEL BUESA

28 de julio de 2007

Poema del espejo

Déjame ser tu espejo, supliqué aquel día,
recuerdo que tu mano se estremeció en la mía.

Yo que envidio tu espejo, quiero saber que siente
al copiar en la alcoba tu cuerpo adolescente.



Detrás de los almendros, casi como del fondo
del mar, surgió la luna, con su espejo redondo.



Te vi de pie en la sombra, junto al lecho vacío
se oyó un rumor de sedas, como el rumor de un río.


Y yo, como el espejo de aquella alcoba oscura,
yo, allí solo contigo, refleje tu hermosura.

Fue un instante, en la sombra. No sé bien todavía
si eras tú, si fue un sueño, o una flor que se abría.

Muchacha de la noche de un día diferente,
yo no envidio a tu espejo, ya sé que nada siente,

ya sé que te duplica sin comprender siquiera
que eres mujer, y hermosa como la primavera.

Pues si lo comprendiera saltaría en pedazos
por el ansía imposible de tenerte en los brazos.

JOSÉ ÁNGEL BUESA




27 de julio de 2007

Elegia para ti y para mi

I

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y tú te irás borrando lentamente en mi sueño.

Un año y otro año caerán como hojas secas
de las ramas del árbol milenario del tiempo,

y tu sonrisa, llena de claridad de aurora,
se alejará en la sombra creciente del recuerdo.


II

Yo seguiré soñando mientras pasa la vida,
y quizás, poco a poco, dejaré de hacer versos,

bajo el vulgar agobio de la rutina diaria,
de las desilusiones y los aburrimientos.

Tú, que nunca soñaste más que cosas posibles,
dejarás, poco a poco, de mirarte al espejo.


III

Acaso nos veremos un día, casualmente,
al cruzar una calle, y nos saludaremos.

Yo pensaré, quizás: "Que linda es, todavía".
Tú, quizás pensarás: "Se está poniendo viejo".

Tú irás sola, o con otro. Yo iré solo, o con otra.
O tu irás con un hijo que debiera ser nuestro.


IV

Y seguirá muriendo la vida, año tras año,
igual que un río oscuro que corre hacia el silencio.

Un amigo, algún día, me dirá que te ha visto,
o una canción de entonces me traerá tu recuerdo.

Y en estas noches tristes de quietud y de estrellas,
pensaré en ti un instante; pero cada vez menos...

V


Y pasará la vida. Yo seguiré soñando,

pero ya no habrá un nombre de mujer en mi sueño.

Yo ya te habré olvidado definitivamente,

y sobre mis rodillas retozarán mis nietos.

(Y quizás, para entonces, al cruzar una calle,

nos vimos frente a frente, ya sin reconocernos.)

VI

y una tarde de sol me cubrirán de tierra,
las manos, para siempre, cruzadas sobre el pecho.

Tú, con los ojos tristes y los cabellos blancos,

te pasarás las horas bostezando y tejiendo.

Y cada primavera renacerán las rosas,
aunque tú ya estés vieja, y aunque yo me haya muerto.




JOSÉ ÁNGEL BUESA



Mirarte

Me gusta mirarte
si estás dormido,
y formar parte

de tus suspiros.


Esperar paciente
a que despiertes,
para que sean mis labios
lo que primero notes
sobre tu frente.

Que mi sonrisa sea

quien guíe todo tu día,
y por la noche,
cuando te duermas

-después de amarnos-
seguir mirándote.

MAAT


26 de julio de 2007

Arte poética



Ama tu verso, y ama sabiamente tu vida,
la estrofa que más vive, siempre es la mas vivida.

Un mal verso supera la más perfecta prosa,
aunque en prosa y en verso digas la misma cosa.

Así como el exceso de virtud hace el vicio,
el exceso de arte llega a ser artificio.

Escribe de tal modo que te entienda la gente,
igual si es ignorante que si es indiferente.

Cumple la ley suprema de desdeñarlas todas,
sobre el cuerpo desnudo no envejecen las modas.

Y sobre todo, en arte y vida, sé diverso,
pues solo así tu mente revivirá en tu verso.

JOSÉ ÁNGEL BUESA




La America's Cup, coquetea de nuevo en Valencia


Tan solo 22 días después de coronar a Alinghi como campeón de la trigésimo tercera edición de la America's Cup, Valencia ha vuelto a ser reelegida como ciudad sede de la competición el próximo año 2009. Así lo anunció Michele Bonnefous, presidente de ACM en un emotivo acto celebrado esta tarde en el puerto de Valencia. De este modo, el equipo suizo volverá a actuar como local en las regatas, que ya se iniciarán el próximo año. Al igual que la pasada edición, el programa oficial de competición contempla la disputa de dos regatas previas, en este caso en 2008.La primera se celebrará en Valencia, en Julio, y la segunda en otra ciudad europea, en otoño. Posteriormente, ya en abril de 2009, dará comienzo la fase definitiva de la prueba. Al margen de Alinghi, cuatro equipos ya han oficializado su inscripción en la 33 America's Cup. Se trata del Desafío Español (que actuará como Challenger of the record-primer desafiante), el Team Shosholoza (Suráfrica), Team Origin (Inglaterra), y TNZ (Nueva Zelanda).
La gran novedad de la próxima edición es sin duda que los barcos serán más grandes y más rápidos. Según palabras de Brad Butterworth, patrón de Alinghi, "estamos intentando desarrollar algo más emocionante, estos barcos han sido fantásticos, pero han llegado al final de su vida, y estamos buscando algo más grande, más rápido y más complejo de navegar".
Hoy, se ha comunicado, que la Class Rulee, la regla que ordena el diseño de los barcos participantes, estará disponible el 31 de Octubre próximo, así como las reglas de competición, el formato de sus diferentes fases y el reglamento.
Y ya, a nivel personal, y como valenciana, deciros que me siento orgullosa del esfuerzo tan grande que se ha realizado en Valencia, desde que fue elegida para acoger la celebración del trofeo deportivo más antiguo del mundo. Se creó la infraestructura más grande y moderna de Europa en el puerto, con un millón de metros cuadrados, que abarca: 12 bases para los equipos participantes, situadas en la curva de la dársena interior del puerto y que han sido creadas, ganándole terreno al mar, servicios para superyates, una marina para más de 600 barcos, un edificio emblemático de cara al canal, el Veles e Vents. Se trata de un club de propietarios desde dónde pueden contemplarse vistas panorámicas, tanto de la dársena interior, como de las competiciones que se desarrollan en el mar, así como seguir la preparación, entrada y salida de las embarcaciones en cada regata. La gran transformación del puerto la ha constituido la construcción del canal y la bocana, que permite a las embarcaciones un acceso rápido al campo de regatas, (15 minutos), y por último el AC Park (23 bares y restaurantes, más de 30 zonas interactivas) tres pantallas gigantes para seguir las regatas y un anfiteatro de conciertos.
Más de 6 millones de personas, han vivido, en directo,la emoción del evento, y las imágenes de tv han alcanzado una audiencia mundial de 4000 millones de espectadores (total desde 2004).
Ahora mismo, ya se está trabajando, duro, para conseguir que la 33ª America's Cup sea un nuevo éxito.Lo será. No lo dudo. Está en las mejores manos...
Maat


25 de julio de 2007

La sed insaciable



Decir adiós...La vida es eso.
Y yo te digo adiós, y sigo...
Volver a amar es el castigo
de los que amaron en exceso.

Amar y amar toda la vida,
y arder y arder en esa llama.
Y no saber por qué se ama...
y no saber por qué se olvida...

Coger las rosas una a una,
beber un vino y otro vino,
y andar y andar por un camino
que no conduce a parte alguna.

Sentir más sed en cada fuente
y ver más sombra en cada abismo,
en este amor que es siempre el mismo,
pero que siempre es diferente.

Porque en el sordo desacuerdo
de lo sonado y lo vivido,
siempre, del fondo del olvido,
nace la muerte de un recuerdo.

Y en esta angustia que no cesa,
que toca el alma y no la toca,
besar la sombra de otra boca
en cada boca que se besa...

JOSÉ ÁNGEL BUESA

24 de julio de 2007

Poema de la despedida

Te digo adiós y acaso te quiero todavía.
Quizás no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste...No sé si te quería...
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho...no sé si te amé poco,
pero si sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en el recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiece a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida
mi más hermoso sueño muere dentro de mí...
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

JOSÉ ÁNGEL BUESA


23 de julio de 2007

Hasta siempre, Rafa

Todo terminó. Ya has descansado. Por fin Dios, se decidió a darte paz. Nos comentaba Lola, que había ratos, en el hospital, que orabas y que ella juntaba su mano a la tuya y sin saber a ciencia cierta lo que pedías, te secundaba. Hoy, más que cualquier otro día, quiero creer que hay cielo y que tú ya estás en él. Guardanos un sitito. Desde aquí, intentaremos merecerlo. Aunque cada vez se haga más difícil....

Hasta siempre, Rafa.



22 de julio de 2007

Canzonetta


Erase un verde bosque de eterna primavera,
y erase un niño iluso que vagaba al azar...
El niño entró en el bosque siguiendo una quimera;
entró en el bosque... y nadie lo ha visto regresar.

Erase un mar sereno, de tan hondo que era,
y erase un nauta que vio un día aquel mar...
El nauta aborrecía la paz de la ribera;
empuñó el remo...y nadie lo ha visto regresar.

Mujer: comprende el símil. Yo también quise un día
penetrar el secreto de tu melancolía,
y me perdí, y no pude regresar.

Porque en tus ojos verdes se extravió mi destino,
como el niño en el bosque, como el loco marino en el mar.

JOSÉ ÁNGEL BUESA


21 de julio de 2007

Lovers go home!




Lovers go home!

Ahora que empecé el día
volviendo a tu mirada,
y me encontraste bien
y te encontré más linda.

Ahora que por fin
está bastante claro
dónde estás y dónde estoy.

Sé por primera vez
que tendré fuerzas
para construir contigo
una amistad tan piola,
que del vecino
territorio del amor,
ese desesperado,
empezarán a mirarnos
con envidia,
y acabarán organizando
excursiones
para venir a preguntarnos
cómo hicimos.

MARIO BENEDETTI

Madrigal triste

Qué clara mañana! qué fresco y delicioso
el viento!Cuánta luz! Cuánta leve armonía!...
-Busqué a mí alrededor algo maravilloso...
Y ella, a mi lado, sonreía...

Cuanta muda tristeza en el cielo nublado!
Qué silencio en las frondas donde el ave cantaba!
-Busqué a mí alrededor algo desconsolado...
Y ella, a mi lado, suspiraba...



Que soledad! Que angustia crispada en la doliente
neblina! Que vacío en todo!...
-Desolado
busqué a mi alrededor... Y busqué inútilmente:
Ella no estaba ya a mi lado...

JOSÉ ÁNGEL BUESA



20 de julio de 2007

Nuestro amigo Rafa


Parece, que de momento, Dios nos está haciendo "un poco" de caso... Ya has salido del coma. Los médicos dicen que has vuelto a nacer. Que pocos pacientes, en tu situación, "salen". Y, por esta vez, estoy un poco de acuerdo con los facultativos, es cierto, has vuelto a nacer. Estás como un bebe, duermes todo el tiempo, tu alimentación debe ser por sonda pues no puedes comer solo, tu cerebro ha dejado de mandar las órdenes oportunas para cosas sencillas, y necesitas alguien que te cuide las 24 horas del día. No recuerdas nada y lo que es peor y más triste, no conoces a nadie. Aunque dentro de ésta tragedia aún hay que buscar lo bueno, y es, que de momento, no sufres. Hoy, he hablado con Lola un buen rato. Ella nos necesita ahora más que tú. Está fuerte. Pero hay ratos que se tambalea, que necesita donde sujetarse... Ella tiene un mail permanente con Dios. Y le pide, le suplica, lo que sea mejor para ti. Pero...¿quien sabe lo que es mejor para ti ahora mismo? Por eso, en estas ocasiones, es bueno tener fe. Yo veo a Lola como se cobija en ella y la admiro. Le está ayudando mucho a cumplir la misión que ahora mismo tiene encomendada. Nada menos, que ser tu ángel de la guarda.
Y nosotros, aqui, para lo que necesitéis y.... esperándote.

Un besote, Rafa.

El pequeño dolor

Mi dolor es pequeño,
pero aún así bendigo este dolor,
que es como no soñar después de un sueño
o es como abrir un libro y encontrar una flor.

Déjame que bendiga
mi pequeño dolor,
que no sabe crecer como la espiga,
porque la espiga crece sin amor.

Y déjame cuidar como una rosa
este dolor que nace porque sí;
este dolor pequeño, que es la única cosa
que me queda de ti.

JOSÉ ÁNGEL BUESA


19 de julio de 2007

La copa de diamante


Tal vez por un capricho más triste que galante
cuente un día una historia que casi no es de amor
Tal vez estés ausente, o acaso estés delante
pero si estás delante lo contaré mejor.

Diré que hubo una copa tallada de diamante
una flor sin rocío y un blanco surtidor.
Pero aunque se moría de sed un caminante
le negaron el agua para regar la flor.

Como ves es una historia que puede no ser mía
pues habla de un suceso que ocurre cada día
burlar a un vagabundo, negar una merced

pero al fin de este cuento vulgar y cotidiano
tu sentirás la copa de diamante en tu mano
y yo estaré de nuevo muriéndome de sed.

JOSÉ ÁNGEL BUESA

18 de julio de 2007

Profecía


El tiempo trae a mis sienes
imágenes de mi huerto
y de aquel blanco desierto
ungido de parabienes.
Se vistió la pobre arcilla
de sueño, rosa y armiño,
de luna y rayo fecundo,
y al volar por este mundo
crujiendo cándida gloria
me vienen a la memoria
aquellos años de niño.

Una voz atribulada
viene y va por mi recuerdo
preguntando si me acuerdo
de aquella infancia pasada,
de aquella suerte cebada
en una planta tan leve
de aquella infancia tan breve
que por tan breve y tan fría
mas que infancia parecía
vejez de luto y de nieve.

Que si me acuerdo?
Podría
olvidar el tiempo aquel,
aquel tiempo todo hiel
todo hiel y luna fría,
aquella niñez sombría,
aquel tiempo de candor
y aquella madre de amor
arrodillada en el suelo
mientras nevaba en su pelo
con una nieve de dios.

Nieve de mi primavera
arcángel anunciador
de todo cuanto era flor
y cuanto inocencia era.
Madre de rosa y de cera,
madre de sol y de canto,
con que amargo desencanto
vivió muriendo en la cueva.
Su pecho lleno de pena
sus ojos, sus ojos llenos de llanto.

Flecha de falso cupido
que hirió su noble cintura,
toro de mala ventura
con dos pitones de olvido.
Toro de negra suerte,
dos pitones sin honor,
tronchaste una rosa en flor
y en la plaza de la muerte
ante torero celeste
has de morir sin perdón.

JOSÉ ÁNGEL BUESA


17 de julio de 2007

Simil del árbol


Árbol ya largamente florecido,
con el tronco tatuado de iniciales,
lo dejaron en pie los vendavales,
sin una hoja, ni una flor, ni un nido,

igual que un corazón envejecido
que aún palpita, sin bienes y sin males,
lleno de sal, como los litorales,
con fatiga de amor y sed de olvido.

Pero en el árbol se detuvo un día,
para cantar, un pájaro viajero,
y el tronco aquel sintió que florecía...

como florece un corazón huraño,
para después sentir que le hace daño
la flor tardía de su amor postrero.

JOSÉ ÁNGEL BUESA



16 de julio de 2007

Soneto del caminante

No, no despiertes nunca para vivir tu sueño,
porque el sueño es un viaje más allá del olvido.
Tu pie siempre es más firme después de haber caído.
Sólo es grande en la vida quien saber ser pequeño.

El amor llega y pasa como un dolor risueño,
como una rama seca donde retoña un nido.
Sólo tiene algo suyo quien todo lo ha perdido.
Nadie es dueño de nada sin ser su propio dueño.

La vida será tuya si sabes que es ajena,
que es igual ser montaña que ser grano de arena,
y que a veces lo menos vale más que lo más;

y sabrás, finalmente, cansado caminante,
que el tiempo es una camino que crece hacia delante
mientras se va borrando, poco a poco, hacia atrás.

JOSÉ ÁNGEL BUESA



15 de julio de 2007

Se nos está marchando un amigo...

Sólo habían transcurrido diez días desde la última vez que estuvimos juntos. Fue en la noche de San Juan. Un grupo de amigos, nos reunimos, como cada año en esta mágica noche, para celebrarla juntos. Y nos acercamos hasta la playa donde tenéis vuestro apartamento. Pero esa noche, no tenías mucho ánimo y ya no quisiste cenar con toda la pandilla. Te convencimos para que vinieras a tomar por lo menos el postre con nosotros... y con un gran esfuerzo, lo hiciste. Pero ninguno nos dimos del todo cuenta, que al parecer, al igual que el sol, que el día 21 entró en el solsticio del verano, y según cuenta la leyenda, en ésta fecha, comienza a perder fuerza y vigor, tú también estabas perdiendo fuerzas, estabas perdiendo tu salud. A la hora de acercarnos a la playa, tú decidiste esperarnos en el paseo, no estabas dispuesto a saltar las tradicionales olas, ni tan siquiera mojarte un poco los pies en el mar. Yo me quedé con tu esposa y contigo, charrando y viendo los fuegos artificiales, mientras el resto de amigos cumplían con la tradición... Estuvimos un rato contemplando las hogueras que ardían en la playa, y luego, nos despedimos. Nos quedamos un poco preocupados contigo, pero pensábamos que era algo pasajero. En los siguientes días, no acababas de estar bien, y desgraciadamente hubo que ingresarte. Y entraste en coma. Parece ser que un herpes, se ha instalado en tu cerebro, y te está dañando gran parte de la zona derecha del mismo. Te mantienen sedado pues tus dolores de cabeza son intensos. Por desgracia, no podemos hacer nada por ti. Ni siquiera visitarte. Y aquí nos tienes, esperando ver que decide Dios hacer contigo. Si yo supiera que me escucha, le diría que esto no es justo. Le pediría, que os de un poco más de tiempo. Sólo hace 18 meses que Lola y tú os casasteis, y merecéis ser felices un poco más... La vida os dio una segunda oportunidad, cuando hace cosa de tres años os conocisteis en la "Universidad de los Mayores", tú, intentando salir de la tristeza en que te hundió la muerte de tu primera esposa, y Lola, luchando por salir del trance de una separación traumática. Se que eres creyente. Y quizás, ya tienes decidido con Dios lo que tiene que ocurrirte. Los médicos luchan para "sacarte" de esta.Pero, parece ser, que si sales, no quedarás en plenas facultades. Por eso, estamos pendientes de tu evolución. En estas ocasiones, me gustaría tener más fe. Y confiar, que va a ocurrir lo que sea mejor, sobre todo, para tí.

Un besote, Rafa.

MAAT

Envío


La vida pasa; la vida rueda...
Quizás se aparten tu alma y la mía,
pero el recuerdo nace y se queda...
Y aunque el deseo no retroceda
y nuestra llama se apague un día,
mientras yo pueda soñar, y pueda
regar mis sueños en la vereda
de la armonía,
tendré la dulce melancolía
de aquellas frases entre la umbría
y aquellos besos en la alameda.

JOSÉ ÁNGEL BUESA

14 de julio de 2007

Poema de la culpa

Yo la amé, y era de otro, que también la quería.
Perdónala Señor, porque la culpa es mía.
Después de haber besado sus cabellos de trigo,
nada importa la culpa, pues no importa el castigo.

Fue un pecado quererla, Señor, y sin embargo
mis labios están dulces por ese amor amargo.
Ella fue como un agua callada que corría...
Si es culpa tener sed, toda la culpa es mía.

Perdónala Señor, tú que le diste a ella
su frescura de lluvia y esplendor de estrella.
Su alma era transparente como un vaso vacío:
yo la llené de amor. Todo el pecado es mío.

Pero ¿cómo no amarla, si tú hiciste que fuera
turbadora y fragante como la primavera?
¿Cómo no haberla amado, si era como rocío
sobre la hierba seca y ávida de estío?

Traté de rechazarla, Señor, inútilmente,
como un surco que intenta rechazar la simiente.
Era de otro. Era de otro que no la merecía,
y por eso, en sus brazos, seguía siendo mía.

Era de otro, Señor, pero hay cosas sin dueño:
las rosas, los ríos, y el amor y el ensueño.
Y ella me dio su amor como se da una rosa
como quien lo da todo, dando tan poca cosa...

Una embriaguez extraña nos venció poco a poco:
ella no fue culpable, Señor...ni yo tampoco.
La culpa es toda tuya, porque la hiciste bella
y me diste los ojos para mirarla a ella.

Si, nuestra culpa es tuya, si es una culpa amar
y si es culpa de un río cuando corre hacia el mar.
Es tan bella, Señor, y es tan suave, y tan clara,
que sería pecado mayor si no la amara.

Y por eso, perdóname, Señor,porque es tan bella,
que tú, que hiciste el agua, y la flor, y la estrella,
tú, que oyes el lamento de este dolor sin nombre,
tú también la amarías, !si pudieras ser hombre!

JOSÉ ÁNGEL BUESA





13 de julio de 2007

Poema del desencanto



Y comenzamos juntos un viaje hacia la aurora
como dos fugitivos de la misma condena.
Lo que ignoraba entonces no he de callarlo ahora:
No valías la pena.




Ya llegaba el otoño, y ardía el mediodía.
Sentí sed. Vi tu copa. Pensé que estaba llena,
pero acerqué mis labios y la encontré vacía.
No valías la pena.

Te di a guardar un sueño, pero tú lo perdiste,
acaso abrí mis surcos en la llanura ajena.
Es triste, pero es cierto. Por ser tan cierto, es triste:
No valías la pena.

Fuiste el amor furtivo que va de lecho en lecho,
y el eslabón amable que es más que una cadena.
Pero hoy puedo decirte, sin rencor ni despecho:
No valías la pena.

Me alegré con tu risa; me apené con tu llanto,
sin pensar que eras mala ni creer que eras buena.
Te canté en mis canciones, y, a pesar de mi canto,
No valías la pena.

Me queda el desencanto del que enturbió una fuente,
o acaso el desaliento del que sembró en la arena.
Pero yo no te culpo. Te digo, simplemente:
No valías la pena.


JOSÉ ÁNGEL BUESA







12 de julio de 2007

Recuerdo de la infancia

Os dije que tengo un carácter inquieto. Prueba de ello es que en este momento, "me he complicado la vida" con un taller on-line de escritura creativa. No os engaño si os digo, que dejando a un lado, lo que estoy aprendiendo, que es mucho, estoy disfrutando más de lo que esperaba cuando comencé el taller... Uno de los trabajos que he tenido que preparar ha sido el que ahora os presento. Teníamos que relatar un recuerdo de la infancia, y me surgió este. Espero que os guste.

Todavía hoy, no acabo de comprender, que nos movía a vivir reiteradamente, aquella travesura. Travesura que nos costaba cara casi todas las veces. Pero reincidíamos...
No puedo precisar la edad exacta que teníamos por aquéllas fechas. Eramos un grupo de amigos, que vivíamos en la misma calle. Era un día a la semana, ¿ lunes, jueves ?...
Por la tarde salíamos con toda prisa del cole, y después de recoger la merienda en nuestras casas nos bajábamos a la calle. A esperarnos. Por entonces los chicos iban a un colegio y las chicas a otro. No nos habíamos visto ese día. Pero todos eramos conscientes, que no podíamos llegar tarde. Al principio de mi calle,a tres manzanas de nuestro domicilio, se encontraba la estación del tren. Separaba dos grandes zonas de mi ciudad, pero entre esas dos grandes zonas, existía una pasarela que las abrazaba. Ese era nuestro destino. Con las meriendas todavía en la mano, y después de comprobar que no había ninguna persona mayor por la calle que nos delatara, salíamos corriendo hacía la estación. Lo teníamos totalmente prohibido...pero nos daba igual. La sensación que vivíamos en esa pasarela podía con todo. Atravesábamos la distancia que nos separaba de la estación en pocos minutos. Cuando por fin llegábamos a la pasarela, había que subir un montón de escalones y muy empinados. Recuerdo que siempre era el mismo niño quien llegaba primero, Manolín. Se paraba en lo alto de la escalera y miraba hacia el fondo de la estación, a lo lejos...
!ya viene! - daros prisa, nos gritaba.
Una vez arriba, seguíamos corriendo hacia el centro de la pasarela. Desde esa posición intentábamos adivinar por que vía iba a entrar el tren, y nos colocábamos encima de esa vía. Recuerdo que el corazón me latía acelerado. El esfuerzo de llegar hasta allí corriendo alteraba su ritmo. Poco a poco el tren, "nuestro tren" se iba acercando. Una nube de humo blanco le coronaba, e iba dejando una estela tras él. Era un tren con muchos vagones, y la máquina era enorme y toda negra. Cuando ya estaba cerca de nosotros, nos sujetábamos fuertemente a los barrotes de la barandilla de la pasarela esperando el momento mágico... El tren pasaba justo por debajo de nosotros y nos envolvía el humo blanco que generosamente salía de la máquina. El maquinista, que se asomaba por una ventanilla lateral, al vernos, hacía sonar el pito del tren, estruendoso, por un momento, no se veía nada, y quedábamos envueltos en esa nube de vapor, nos duraba unos segundos, pero era una sensación indescriptible... Todavía nos sobraba tiempo para ir corriendo a la otra parte de la barandilla y ver pasar el resto de vagones por debajo de nuestros pies. Maravilloso.
Nos esperábamos hasta que el tren llegaba al fondo de la estación y tranquilamente, nos volvíamos para casa. Bueno, tranquilamente, no. De regreso, íbamos pendientes de que no nos viera nadie que se pudiera "chivar". Pero la mayoría de las veces, no teníamos suerte. Nos descubrían. Por lo menos, a mi. A pesar de que nos quedábamos un buen rato jugando en la calle, al subir a casa, mi madre en cuánto me veía exclamaba:

-Es inútil que te prohíba que vayas a la pasarela, inútil explicarte que no debes salir de esta manzana. Ya sabes, el domingo no pisas la calle. Después de Misa, a casa. Y sin chistar...

Pero, ¿cómo era posible que supiera donde había estado? ¿Eran las madres adivinas?
Sólo con el paso de los años, mi madre me dio la explicación... El vapor del tren nos dejaba la ropa impregnada de un olor especial...que nos delataba.
Las madres, no eran adivinas. Y nosotros, éramos unos críos.


¿Os ha gustado? Si, ya lo sé. Desfasada. Nada que ver con los críos de hoy y sus "travesuras". Pero fue mi infancia, y una época que recuerdo con muchísimo cariño. Y precisamente de esa época aún conservo amigos. Y van....más de cuarenta años. Puf.
Manolin, hoy Manolo, es joyero. Y muy bueno. Es el único chico,de aquellos amigos, con el que mantengo contacto. En cambio, las chicas "somos más". Todos los jueves, desde hace varios años que las circunstancias nos lo permiten, nos reunimos a merendar. ¿Os imagináis lo que llevamos vivido juntas? Y lo que nos queda.....

María Amparo, ¿ves como si que te he hecho caso y lo he publicado en mi blog?

Besitos...

MAAT











Variante de una canción antigua


En el tronco de un árbol voy a grabar tu nombre
pero con mi capricho, vulgarmente galante,
dejaré satisfecha mi vanidad de hombre,
acaso más profunda que mi orgullo de amante.

En esas letras toscas que grabará mi mano,
tu nombre sin ternura crecerá hacia el olvido,
pues, fatalmente, un surco que ha florecido en vano
es cien veces más triste que el que no ha florecido.

Y pasarán las nubes sobre el árbol que ignora
que hay amores fugaces como sus primaveras...
Y un día, al ver el nombre que estoy grabando ahora,
me encogeré de hombros, sin recordar quien eras...

JOSÉ ÁNGEL BUESA

11 de julio de 2007

Canción de la busqueda


Todavía te busco mujer que busco en vano,
mujer que tantas veces cruzaste mi sendero,
sin alcanzarte nunca cuando extendí la mano
y sin que me escucharas cuando dije: "te quiero..."

Y, sin embargo, espero. Y el tiempo pasa y pasa.
Y ya llega el otoño, y espero todavía:
De lo que fue una hoguera sólo queda una brasa,
pero sigo soñando que he de encontrarte un día.

Y quizás, en la sombra de mi esperanza ciega,
si al fin te encuentro un día, me sentiré cobarde,
al comprender, de pronto, que lo que nunca llega
nos entristece menos que lo que llega tarde.

Y sentiré en el fondo de mis manos vacías,
más allá de la bruma de mis ojos huraños,
la ansiedad de las horas convirtiéndose en días
y el horror de los días convirtiéndose en años...

Pues quizás esté mustia tu frente soñadora,
ya sin calor la llama, ya sin fulgor la estrella...
Y al no decir: "! Es ella !" -como diría ahora-,
seguiré mi camino, murmurando: " Era ella..."

JOSÉ ÁNGEL BUESA




10 de julio de 2007

No era amor

No era amor. Fue otra cosa.
Pero según murmuran en la ciudad aquella,
yo cometí el delito de inventarte una estrella,
y fue tuyo el pecado de ofrecerme una rosa.

No era amor, no era eso
que se enciende en la sangre como una llamarada:
Era mirar tus ojos y no decirte nada
o acercarme a tu boca sin codiciar un beso.

Tarde para mi hastío,
tarde para tu angustia de mariposa en vano,
éramos como dos ciegos que se daban la mano,
como dos niños pobres, tu corazón y el mío.

Nada más. Ni siquiera
suspirar en la lluvia de una tarde vacía.
No era amor, fue otra cosa. No sé lo que sería.
Yo sé que es triste que nadie lo creyera.

JOSÉ ÁNGEL BUESA


9 de julio de 2007

Te acordarás un día


Te acordarás un día de aquel amante extraño
que te besó en la frente para no hacerte daño.

Aquel que iba en la sombra con la mano vacía,
porque te quiso tanto que no te lo decía.

Aquel amante loco que era como un amigo
y que se fue con otra para soñar contigo.

Te acordarás un día de aquel extraño amante,
profesor de horas lentas, con alma de estudiante.

Aquel hombre lejano que volvió del olvido
solo para quererte como nadie ha querido.

Aquel que fue ceniza de todas las hogueras
y que te cubrió de rosas sin que tú lo supieras.

Te acordarás un día del hombre indiferente
que en las tardes de lluvia te besaba en la frente,

viajero silencioso de las noches de estío
que sembraba en la arena su corazón tardío.

Te acordarás un día de aquel hombre lejano,
del que más te ha querido porque te quiso en vano.

Quizás así de pronto te acordarás un día
de aquel hombre que a veces callaba y sonreía.

Tu rosal preferido se secará en el huerto
como para decirte que aquel hombre se ha muerto.

El andará en la sombra con su sonrisa triste
y únicamente entonces sabrás que lo quisiste.


JOSÉ ÁNGEL BUESA


8 de julio de 2007

Poema del domingo triste

Este domingo triste pienso en ti dulcemente
y mi vieja mentira de olvido, ya no miente.

La soledad, a veces, es el peor castigo...
Pero, !qué alegre todo, si estuvieras conmigo!

Entonces no querría mirar las nubes grises,
formando extraños mapas de imposibles países;

y el monótono ruido del agua no sería
un motivo secreto de melancolía.

Este domingo triste nace de algo que es mío,
que quizás es tu ausencia y quizás es mi hastío,

mientras corren las aguas por la calle en declive,
y el corazón se muere de un ensueño que vive.

La tarde pide un poco de sol, como un mendigo,
y acaso hubiera sol si estuvieras conmigo;

y tendría la tarde, fragantemente muda,
el ingenio impudor de una niña desnuda.

Si estuvieras conmigo, amor que no volviste,
!que alegre me sería este domingo triste!

JOSÉ ÁNGEL BUESA




7 de julio de 2007

Brindis







He aquí dos rosas frescas, mojadas de rocío:
una blanca, otra roja, como tu amor y el mío.
Y he aquí que, lentamente, las dos rosas deshojo:
la roja, en vino blanco; la blanca, en vino rojo.

Al beber, gota a gota, los pétalos flotantes
me rozarán los labios, como labios de amante;
y, en su llama o su nieve de idéntico destino,
serán como fantasmas de besos en el vino.

Ahora, elige tú, amiga, cuál ha de ser tu vaso:
si éste, que es como un alba, o aquel, como un ocaso.
No me preguntes nada: yo sé bien que es mejor
embriagarse de vino que embriagarse de amor...

Y así mientras tu bebes, sonriéndome así,
yo, sin que tu lo sepas, me embriagaré de ti...

JOSÉ ÁNGEL BUESA


6 de julio de 2007

Soneto II

Mi corazón se siente satisfecho
de haberte amado y nunca poseído:
así tu amor se salva del olvido
igual que mi ternura del despecho.

Jamás te vi desnuda sobre el lecho,
ni oí tu voz muriéndose en mi oído:
así ese bien fugaz no ha convertido
un ancho amor en un placer estrecho.

Cuando el deleite suma a lo vivido
acrecentado se lo resta al pecho,
pues la ilusión se va por el sentido.

Y, en ese hacer y deshacer lo hecho,
solo un amor lo salva del olvido,
y es el amor que queda insatisfecho.

JOSÉ ÁNGEL BUESA



Ese día

ESE DÍA

Cuando la soledad me acompaña,

cuando el frío en mi se cuela,

cuando el sol ya no me alumbra,

cuando la luna es la reina,

cuando las estrellas guiñan,

sus ojitos a la tierra,

cuando las fuentes se callan

y los silencios imperan.


Cuando ya no sé que hacer

y vago con mis tristezas,

solo una cosa me calma

el saber que tú estás cerca

y que si yo te lo pido

en tus brazos me das tregua.


Quiero ser fuerte y no puedo,

necesito tu presencia,

que me mires…el mirarte….

solo así vivo despierta

que ya dormiré ese día

el día que no te tenga.

MAAT

5 de julio de 2007

Soneto I


Como quien boga contra la corriente,
aun comprendiendo que su afán es vano,
y el remo se le cae de la mano
y e siente arrastrado nuevamente,

así mi amor se aleja indiferente,
pero, al recuerdo de tu amor lejano,
reverdece el deseo en su desgano,
y regresa mi sed hacia tu fuente.


Y, andando y desandando este sendero,
a la vez desolado y florecido
y jamás recorrido por entero,


no sé por qué renaces de mi olvido,
ni sé por qué me voy, si es que te quiero,
ni sé que me hace volver cuando me ido.

JOSÉ ÁNGEL BUESA




4 de julio de 2007

Poema del amor pequeño



Fue breve aquella noche. Fue breve pero bella.
Poca cosa en el tiempo, que es también poca cosa
porque nadie ha sabido lo que dura una estrella
aunque todos sepamos lo que dura una rosa.

Nuestro amor de una noche fue un gran amor pequeño
que rodó por la sombra como un dado sin suerte;
pero nadie ha sabido lo que dura un ensueño
aunque todos sepamos lo que dura la muerte.

Una noche es eterna para el que no la olvida,
y el tiempo nada importa para el sueño y la flor;
y, como nadie sabe lo que dura la vida,
nadie sabe tampoco lo que dura el amor.

JOSÉ ÁNGEL BUESA


3 de julio de 2007

Alinghi, de nuevo, "defender" de la Copa


La America’s Cup no es una competición deportiva más. Es el evento más importante de la vela mundial. La fase definitiva, finalizaba hoy en Valencia. Se inició el pasado mes de Abril con doce equipos en liza. Alinghi (Suiza), BMW Oracle Racing (EE.UU.)+39 Challenge (Italia), Team Shosholoza (Sudáfrica), Emirates Team New Zealand (Nueva Zelanda), Luna Rossa (Italia), Areva Challenge (Francia), Victory Challenge (Suecia), Desafío Español (España), Mascalzone (Italia), United Internet Team Germany (Alemania) y China Team (China).

Once desafiantes más Alinghi, el defensor de la Copa de las 100 guineas. Tras una semana de preparación en la que los sindicatos se enfrentaron en el formato de flota, comenzó la Copa Louis Vuitton, cuyo campeón se enfrentaría al defensor suizo pugnando por la Copa. De los once desafiantes, sólo cuatro consiguieron el billete para disputar las semifinales. TNZ , Luna Rossa, BMW Oracle y Desafío Español. El resto, quedaron en el camino ante la fortaleza y la superioridad económica y técnica de sus rivales. En las semifinales, la lógica imperó en el duelo entre TNZ y el Desafío Español con victoria para el sindicato de las antípodas por 5-2. Mientras, Luna Rossa dio la sorpresa de humillar a los todopoderosos norteamericanos del BMW por 5-1. Semanas después, el Team New Zealand de Dean Barker y Grant Dalton superaba en la final de la Copa Louis Vuitton al Luna Rossa y se convertía en el gran rival de Alinghi. El equipo suizo, presidido por el magnate Ernesto Bertrarelli, demostró que sigue siendo el mejor del mundo con una victoria trepidante cuyo epílogo se escribió esta tarde en un final de infarto. Un segundo de ventaja le sirvió a Alinghi para retener la Copa.

Ahora planea su defensa. Será en 2009, muy probablemente, en Valencia.


* "defender" (actual poseedor de la Copa)

Final feliz

Una vez concluida la regata y de regreso al puerto, los componentes de Alinghi y Team New Zealand recalaron unos minutos en la marina norte para compartir abrazos, felicitaciones y emociones vividas con toda intensidad durante la final de la competición. (Foto 1)

Después de un emotivo "cambio de impresiones", ambas tripulaciones se dirigen hacía el canal del puerto donde millares de seguidores les esperan para aclamarlos. (Foto 2 y 3)

La pólvora no podía faltar en esta celebración......(Foto 4)

Alinghi saluda sobre una alfombra roja de confeti al público congregado en el canal, unas 40.000 personas -según la organización- (Foto 5)

Ernesto Bertrarelli, Presidente de Alinghi, levanta la Copa (Foto 6)

Alinghi, con la Copa en su poder, se dirige hacia su base despidiéndose del público(Foto 7)

Aspecto que ofrecía el canal del puerto con unos seguidores fieles y satisfechos. (Fotos 8 y 9)

Foto 1

Foto 2

Foto 3

Foto 4

Foto 5

Foto 6

Foto 7